El envejecimiento de la población. Oportunidades y retos

Catalina Latorre Santos *
Universidad del Rosario, Colombia

El envejecimiento de la población. Oportunidades y retos

Revista Ciencias de la Salud, vol. 17, núm. 3, 2019

Universidad del Rosario

En los últimos años se ha hecho visible la transición demográfica y la epidemiológica. Es evidente que el envejecimiento de la población llegó para quedarse. El escenario nos enfrenta a un crecimiento de la población mayor de 60 años con una tendencia marcada a aumentar. Este incremento puede ser el desenlace de múltiples avances que durante los últimos años se han producido en el marco de las intervenciones sanitarias, las vacunas, el acceso a servicios de salud, la urbanización, entre otras, y por la disminución de los nacimientos.

La pirámide poblacional mundial ha cambiado significativamente en los últimos 60 años, dada una reducción en el porcentaje de personas menores de 14 años y un aumento constante en el de personas mayores. En 1950, el porcentaje de personas mayores de 65 años en la población mundial era de aproximadamente el 5,1 %, mientras que para 2017 fue del 8,7 %, y se espera que para 2050 sea del 15,8 %. En general, las áreas metropolitanas y urbanas presentan un envejecimiento más acelerado (1).

Para Colombia, según los datos del dane, en 1964 el 4,9 % eran personas mayores de 60 años, y el 46 % estaba entre los 0 y 14 años. Para 2018, tenemos el 13,3 % de mayores de 60 años y el 22,6 % de 0-14 años. El 40,4 % de la población mayor de 64 años tiene edades mayores a 74 años de edad; y aparecen en las estadísticas 3165 centenarios. El porcentaje de población entre los 0 y 5 años es del 8,4 % y hay un mayor porcentaje de población de 65 años, que representa el 9,1 %. Los datos muestran que la prevalencia de personas de edad avanzada con alguna dificultad para realizar actividades diarias es del 7,5 % de mujeres y del 6,8 % de hombres; y las principales causas que ocasionan tales dificultades son las afecciones auditivas, con un 36,5%, y las visuales, con un 32,5 %. Además, da cuenta de que la distribución de la población mayor está concentrada en la región Andina (2).

La descripción de este escenario se ve acompañada de múltiples definiciones sobre el envejecimiento y la longevidad. La Organización Mundial de la Salud define envejecimiento activo como “el proceso de optimización de oportunidades de salud, participación y seguridad con el objetivo de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen” (3). Esta definición incluye los desenlaces del estilo de vida de la persona y los eventos a los cuales se vio expuesta durante su curso de vida atravesados por la cultura, el género, los sistemas de salud, los factores asociados al comportamiento, los entornos físicos y sociales, y los vectores económicos. El envejecimiento de la población enfrentará la necesidad de tener políticas para el control de costos de la prestación de servicios que se derivan del incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles, de mayor prevalencia en los adultos mayores (4). Se hace énfasis en esta definición porque abarca no solo la perspectiva de lo saludable, sino también las condiciones de protección social para las personas mayores. Los aumentos de expectativa de vida se acompañan de disminución de los quintiles de las poblaciones menores y más productivas, realidad que se describe con el índice de envejecimiento que, conforme con el dane, muestra que por cada 100 personas menores de 15 años hay 58,6 mayores de 60 años y 40,4 mayores de 65 años. El índice de dependencia muestra que por cada 100 personas productivas hay 21 personas potencialmente dependientes (mayores de 59 años) (2).

En el contexto de las enfermedades crónicas no transmisibles, la evidencia da cuenta de cómo la prevención de riesgos, la promoción de estilos de vida saludable, el empoderamiento de los pacientes y la no exposición a riesgos laborales pueden disminuir las incapacidades y ampliar la calidad de vida en este ciclo vital. Para la población mayor aún más, porque el curso de vida refleja las inequidades y limitaciones a las que se han expuesto los adultos mayores durante su existencia. La expectativa de las personas mayores se concentra en mantener su autonomía y condiciones sociales favorables (4). El afrontar esta situación y conocer la magnitud del problema es la meta de los actores comprometidos con la innovación, la investigación y la formación de un talento humano que incorpore en su realidad las particularidades de esta población.

Es importante avanzar en establecer instrumentos y análisis de condiciones de salud propias que nos permitan conocer la realidad colombiana e identificar los elementos que en el curso de vida se pueden transformar para tener procesos de envejecimiento más saludables y activos, más justos e incluyentes. Se debe proponer el desarrollo de herramientas y escalas que se adapten a la realidad de la población colombiana, y promover la descripción de los desenlaces de salud de nuestra población. El sector de la salud también presenta avances en diagnósticos poblacionales, y el Ministerio de Salud y Protección Social, en su programa de encuestas poblacionales, creó la encuesta sabe de 2015.

En el campo de la investigación en salud, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos propone lineamientos orientados a la investigación para un buen envejecimiento en una agenda para el siglo xxi. Estos se organizan en tres grandes grupos: 1) la comprensión de la dinámica del proceso de envejecimiento, donde se avance en la ciencia en todos los niveles de análisis, desde lo molecular hasta lo social, para entender dicho proceso y los factores que determinan que este se produzca de mejor o peor manera; 2) la mejora de la salud, el bienestar y la independencia de los adultos a medida que envejecen; 3) el apoyo financiero y la inversión en investigación, incluyendo la importancia de la divulgación de resultados y la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación (5).

Es interesante también la perspectiva de la economía plateada, entendida como la oferta de bienes y servicios para la población mayor, consumidora potencial, generadora de crecimiento económico y nuevos empleos. Aquella busca adaptar los negocios y la economía al envejecimiento de la población (6). Tal denominación es una propuesta para reflexionar, considerar y tratar de que esta dinámica no fomente inequidades.

Estas dos iniciativas se complementan y ofrecen un provocativo escenario de desarrollo e investigación. El envejecimiento está presente en las agendas internacionales y nacionales, hay un robusto acervo de normatividades y acuerdos que se orientan a la protección y garantía de los derechos de las personas mayores.

La mirada del envejecimiento debe incluir una visión amplia y no solo orientada a un problema de enfermedades, de alternativas diagnósticas y de enfoque de riesgo. Se propone tener perspectivas interdisciplinarias, que contengan promoción de la salud, inclusión y bienestar para esta población. Es deseable que estos puntos de vista tomen en consideración la perspectiva de derechos de las personas mayores y la protección social, que, en muchas ocasiones, el personal de salud desconoce. La integración y complementariedad de las miradas es un reto que lleva a un gran interés en todas las disciplinas de profundizar en su comprensión y trabajar por la salud de las personas mayores, teniendo en cuenta, además, a los cuidadores, que se encuentran paralelos a las necesidades de dependencia de esta población.

Referencias

1.. 1. bid. Panorama de envejecimiento y dependencia en América Latina y el Caribe. 2018. Disponible en: https://www.publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/8757/Panorama-de-envejecimiento-y-dependencia-en-America-Latina-y-el-Caribe.PDF?sequence=3

2.. 2. Departamento Nacional de Estadística. Censo Nacional de Población y Vivienda 2018. Disponible en: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/censo-nacional-de-poblacion-y-vivenda-2018/informacion-tecnica

3.. 3. oms. Envejecimiento activo: un marco político. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 2002;37(Supl 2).

4.. 4. Life L. Comparative analysis of national and regional models of the silver economy in the European Union. 2016;10(2):31-59.

5.. 5. National Institute on Aging. Aging well in the 21st century: strategic directions for research on aging. 2014. p. 1-34.

6.. 6. Leśna-Wierszołowicz E. Silver economy as a response to demographic changes. Pr Nauk Uniw Ekon we Wrocławiu. 2018;(529):162-9.

Notas de autor

* Correspondencia: catalina.latorre@urosario.edu.co