Editorial

Liliana Cortés
Universidad Autónoma de Barcelona, España
Armando Durán
Pontificia Universidad Católic, Argentina

Editorial

Territorios, vol. Esp., núm. 44, 2021

Universidad del Rosario

El presente número especial de la revista Territorios, estudia, problematiza y propone modos de comprensión y de práctica en torno a la relación entre pedagogía y territorio.1 En la actualidad, la pedagogía, entendida como proceso investigativo, reflexivo y crítico sobre el acto educativo, adquiere un rol fundamental en el contexto de los estudios urbano-territoriales. En particular, con los desafíos que enfrenta la sociedad en tiempos contemporáneos, entre otros tópicos, por la irrupción de fenómenos globales como el cambio climático y la pérdida creciente de biodiversidad; la exacerbación de las desigualdades socioeconómicas; el aumento de los conflictos socioespaciales; y la emergencia de salud pública mundial desatada con la pandemia del covid-19. En este escenario del presente histórico es perentorio revisar las oportunidades y retos que emergen de experiencias educativas concretas que tienen como finalidad la construcción real de hábitats más resilientes, justos y sostenibles. Desde este punto de vista, este número especial se estructura a partir de tres ámbitos de indagación sobre la densa relación entre pedagogía y territorio, a saber: lo institucional, la praxis, y lo hermenéutico.

Lo institucional

Las vertientes de la escuela nueva o escuela activa (Not, 2000; Giroux, 1997; Freire, 1993; Dewey, 1967), intentan devolver los vínculos entre la institución educativa y los diversos contextos y actores que la hacen posible, otorgando así valor a la deliberación de los sujetos situados que confluyen en los procesos de enseñanza y aprendizaje, esto es, buscan reestablecer la interdependencia entre la escuela y su entorno como medio que auspicia la formación del sujeto político en contextos espaciales singulares. En este ámbito, el artículo de Ospina, Montoya y Sepúlveda, titulado “La escuela es territorio. Cartografía de experiencias pedagógicas en instituciones educativas de Medellín y Bello”, apuesta por comprender la escuela como un territorio producto de complejas relaciones históricas. Sobresale la propuesta de la pedagogía del territorio como referente conceptual y metodológico para avivar la construcción colectiva de los conocimientos territoriales con participación de maestros, estudiantes y directivos. La pedagogía del territorio implica el rescate y fortalecimiento de la imaginación geográfica propia de la comunidad escolar.

Por su parte, el artículo “Un territorio que le habla a la escuela. La experiencia de la Expedición Educativa en Neiva” de los autores Macías, Peña y Bernal, presenta cómo el proyecto de la Expedición Educativa construye la escuela como lugar de autotransformación y transformación social (McLaren, 1996). Una iniciativa de resistencia civil que, a la postre, se materializó en la elaboración participativa y de negociación cultural de proyectos educativos por comunas y corregimientos con el fin de fortalecer la relación escuela-territorio, esto es, la escuela como movilizadora y productora de territorios. Otra experiencia que ilustra nuevos modos de comprender la relación entre pedagogía y territorio, es presentada en el trabajo de Gómez, Bustos y Reyes, titulado “La escuela rural, un espacio socialmente construido de posible resistencia territorial: miradas del territorio desde el rol de una docente rural”. El estudio asume el enfoque de inteligencia territorial y persigue alentar metodologías de investigación acción y el método Territorii. Lo anterior, con el propósito de contribuir a la comprensión de las distintas territorialidades que configuran la comunidad educativa.

Finalmente, el trabajo “Integración curricular: articulación entre las instituciones educativas, los agentes locales y la ciudadanía joven de la argentina de Pocora, Limón, Costa Rica” de Vargas-Vargas, presenta el proceso de diseño e implementación de un proyecto de integración curricular con participación de diversas instituciones y de población joven de la zona. Desde el punto de vista epistemológico, la iniciativa asume la generación de saber en clave del rescate de la escuela como lugar de emancipación y, como medio para la formación de la población joven con sentido crítico frente a su entorno.

La praxis

La relación entre pedagogía y territorio también es explorada desde la configuración de estrategias de enseñanza y aprendizaje ancladas en los territorios. Así, la praxis educativa que depende recíprocamente del contexto o espacio social que le permite su emergencia, puede ser entendida como una estrategia de “aprender haciendo”, también como un proceso que asume la acción como eje estructurante del saber (Benner, 1998) o, como un entendimiento que valora la acción como transformadora (Gadotti, 1998). En este sentido, el artículo “Los aportes de la recreación a la interpretación ambiental en las áreas naturales protegidas” de las autoras Rodríguez y Mora, presenta a la interpretación ambiental como una estrategia de enseñanza y aprendizaje orientada a la conservación de la biodiversidad biofísica y sociocultural en el Parque Nacional Natural Sumapaz y el Parque Nacional Natural Cueva de los Guácharos. Demostrando cómo las prácticas pedagógicas se convierten en apuestas orientadas a la preservación del territorio en clave de la triada: ambiente, educación y recreación.

Otra manera de comprender la relación entre pedagogía y territorio desde la práctica interdisciplinar, lo presenta el trabajo de Calderón y Theodossopoulos: “Experiencias intensivas de trabajo de campo como herramienta pedagógica para la conservación patrimonial en ciudades marginalizadas”. El estudio documenta cómo el trabajo de campo en educación superior para la conservación del patrimonio arquitectónico en Quibdó, favorece procesos de aprendizaje incluyentes, contribuye a que los estudiantes transiten de ser estudiantes dependientes a ser autónomos, estimula el desarrollo de geografías personales y colectivas, entre otros aspectos. Por último, el artículo “Innovación social y comunidades de aprendizaje en la enseñanza del urbanismo. Aportes del Observatorio Metropolitano de Tucumán (Argentina)” de Llomparte, Czytajlo, Politi y Casares, reflexiona en torno a la innovación como herramienta para la enseñanza y, como iniciativa para la generación de ciudad en el marco de la nueva agenda urbana y los derechos de tercera generación. En particular, presenta el dispositivo del observatorio urbano como un espacio abierto a la investigación, creatividad, innovación y colaboración.

La hermenéutica

Comprender la relación entre la pedagogía y el territorio implica interpretar los procesos de enseñanza y aprendizaje contextualizados desde los marcos de experiencia y significación (Goffman, 2006) que los hacen posibles. Sin duda, este ejercicio reflexivo comporta preguntarse por los lugares de representación y de enunciación, por los discursos de dominación (Foucault, 2013), por los marcos de sentido y de memoria individual y colectiva (Halbwachs, 2004), entre otras posibilidades. Desde este ámbito, el texto denominado “Salvador de Bahía: culturas de rebeldía y descolonización de la educación en un contexto biopolítico de desarrollo urbano desigual” de Petropoulou, Arouca, Bomfim y Santos, expone una discusión sobre el papel de las culturas de rebeldía en las favelas de Salvador de Bahía y su relación con la educación intercultural. Su propósito es argumentar posibilidades de descolonizar la educación en las escuelas desde la riqueza cultural que caracteriza las favelas. Defiende la pedagogía de favela, la cual busca reconocer la necesidad de incorporar en los currículos escolares la vida cotidiana de los barrios populares.

Desde el plano del investigador, Castillo y Montoya en el artículo “Metodología holística en la comprensión del hábitat desde la vivencia del investigador”, argumentan la importancia de reflexionar sobre los marcos teóricos y conceptuales que le dan soporte a la maestría de Hábitat de la Universidad Nacional de Colombia. Se explora el concepto de hábitat desde diversas tradiciones intelectuales y su lugar en las propuestas de tesis de los estudiantes. Se aboga por el fomento y adopción de una perspectiva holística, multidisciplinar y multiescalar a la hora de examinar y visibilizar los modos de habitar de las poblaciones y comunidades.

Por su parte, el trabajo “Una revisión crítica en la enseñanza universitaria de la Arquitectura. El caso de la unam, México y la uncuyo, Argentina” a cargo de Gassul, comprende la Arquitectura como una disciplina que promueve las prácticas, narrativas y espacialidades que modifican las formas de habitar el mundo. Analiza la perspectiva sociocrítica en las escuelas de Arquitectura latinoamericana, y en particular, en dos casos de estudio: México y Argentina. Expone que la necesaria construcción de un pensamiento crítico en Latinoamérica sitúa en un lugar de importancia el rol de las facultades de Arquitectura en la transformación del pensamiento racionalista y mercantil que impera en la práctica profesional. Por último, se presenta el artículo de Carrión, Arauz y González, titulado “El enfoque de género en los estudios socioambientales y los estudios urbanos: un análisis comparado de programas académicos en flacso, Ecuador”. El texto trata de comprender las diversas modalidades de incorporación y uso de la perspectiva de género en los programas de posgrado, como categoría analítica relevante para los estudios urbanos y socioambientales. Se resalta la importancia del uso del enfoque de género en los espacios pedagógicos, no obstante, esta práctica necesita ser profundizada en clave de las relaciones de poder y la producción del territorio.

Para culminar, es importante señalar que los estudios de la relación entre pedagogía y territorio necesitan de cuerpos teóricos interdisciplinarios e interculturales cada vez más robustos, así como de saberes vinculados con las culturales locales y vernáculas. Los ámbitos de análisis propuestos en este número especial de la revista Territorios: lo institucional, la praxis y lo hermenéutico, sin duda, aportan valiosas líneas fuga frente a esta tarea. Sin embargo, es necesario seguir avizorando otras trayectorias, diferentes búsquedas e intersecciones, que interpreten los desafíos y las potencialidades a la hora de buscar contribuir con la generación de modos de habitar inspirados en lógicas de la vida plurales, esto es, en lógicas biocéntricas de existencia.

Referencias

Benner, D. (1998). La pedagogía como ciencia. Teoría reflexiva de la acción y reforma de la praxis. Ediciones Pomares.

Dewey, J. (1967). Experiencia y educación. Losada

Foucault, M. (2013). El orden del discurso. Tusquets.

Freire, P. (1993). Pedagogía de la esperanza. Siglo xxi Editores.

Gadotti, M. (1998). Pedagogiada Práxis. Cortez Editora.

Giroux, H. (1997). Los profesores como intelectuales. Hacia una pedagogía critica del aprendizaje. Paidós.

Goffman, E. (2006). Los marcos de la experiencia. Centro de Investigaciones Sociológicas.

Halbwachs, M. (2004). Los marcos sociales de la memoria. Anthropos.

McLaren, P. (1996). La escuela como performance ritual. Hacia una economía política de los símbolos y gestos educativos. Siglo xxi Editores.

Not, L. (2000). Las pedagogías del conocimiento. Fondo de Cultura Económica.

Notas

1 La mayor parte de estos artículos derivan de ponencias presentadas en el iv Encuentro internacional de Enseñanza en temas urbano regionales: "Experiencias pedagógicas: hacia la construcción de territorios incluyentes y sostenibles" organizado por la aciur, las universidades La Gran Colombia, Rosario, Externado de Colombia y Sergio Arboleda, en Bogotá los 7, 8 y 9 de noviembre de 2019.