Territorios
ISSN:0123-8418 | eISSN:2215-7484

Determinantes para la migración internacional de colombianos entre 1990-2015 a partir de un modelo gravitacional

A Gravity Model Analysis of Determinants of International Migration from Colombia 1990-2015

Determinantes para a migração internacional de colombianos entre 1990-2015 a partir de um modelo gravitacional

Sonia Patricia Larotta Silva

Determinantes para la migración internacional de colombianos entre 1990-2015 a partir de un modelo gravitacional

Territorios, núm. 41, 2019

Universidad del Rosario

Sonia Patricia Larotta Silva *

Universidad Nacional de Colombia, Colombia


Fecha de recepción: 15 Noviembre 2018

Fecha de aprobación: 19 Abril 2019

Resumen: Este artículo se centra en el análisis y comprensión de las principales motivaciones de las corrientes migratorias de salida de la población colombiana entre 1990 y 2015 a través de un modelo gravitacional, que permite evaluar la relación entre los factores económicos, sociales, políticos, culturales y geográficos con la migración. Entre los principales hallazgos de este estudio se subraya que las condiciones socioeconómicas favorables del lugar de destino, un alto nivel educativo y un mayor capital humano acumulado potencian las movilidades; la distancia física, las redes de apoyo y las políticas migratorias juegan un papel preponderante en la configuración de patrones de movilidad; la violencia, la desigualdad, el desempleo y la proximidad lingüística no aparecen como factores determinantes para la emigración, mientras que la relación de colonialidad sí aparece como significativa.

Palabras clave: Migración internacional, modelo gravitacional, determinantes de la emigración, colombianos en el exterior, direccionalidad de los flujos migratorios.

Abstract: This document centers in the analysis and comprehension of the main motivations and the orientation of the Colombia migration outflow between 1990 and 2015 by means of a gravity model which allows to examine the relationship between economic, social, political, cultural and geographic factors and migration. The main findings were that favorable socioeconomic environmental, high educational level, and raised human capital increase the migrations; physical distance, support networks, and migratory policies have a crucial role in the configuration of mobility patterns, and violence, inequality, unemployment, and linguistic proximity are not determinant factors for emigration, while colonial relationship identified as a significant element in the analysis.

Keywords: International migration, gravity model, migration determinants, Colombian migrant population abroad, directionality of migration flows.

Resumo: Este artigo centra-se na análise e compreensão das principais motivações das correntes migratórias de saída da população colombiana entre 1990 e 2015 através de um modelo gravitacional que permite avaliar a relação entre os fatores econômicos, sociais, políticos, culturais e geográficos com a migração. Entre os principais resultados deste estudo sublinha-se que as condições socioeconômicas favoráveis do lugar de destino, um alto nível educativo e um maior capital humano acumulado potenciam as mobilidades; a distância física, as redes de apoio e as políticas migratórias têm um papel preponderante na configuração de patrões de mobilidade; a violência, a desigualdade, o desemprego e a proximidade linguística não aparecem como fatores determinantes para a emigração, enquanto que a relação de colonialidade sim aparece como significativa.

Palavras-chave: Migração Internacional, Modelo Gravitacional, Determinantes da Emigração, Colombianos no Exterior, Direcionalidade dos Fluxos Migratórios.

Introducción

El tema demográfico en Colombia ha ocupado un lugar importante en el plano político y académico desde la década del sesenta del siglo XX cuando asistimos a un boom de estudios sobre población y migraciones internacionales. Esta década marcó un reto analítico para diferentes organismos internacionales, los cuales trabajaron en grupos de investigación para comprender los fenómenos migratorios que el mundo vivía por aquella convulsionada época. Así, las migraciones internacionales se instalaron en la agenda política global con una fuerza creciente, situación que prevalece hasta nuestros días.

La complejidad del fenómeno migratorio ha posibilitado el surgimiento de diferentes enfoques analíticos y metodológicos provenientes de diversas áreas del conocimiento (Historia, Geografía, Economía y Sociología), lo cual ha potencializado la producción de un importante acervo documental sobre migraciones, rico en perspectivas teóricas que buscan explicar las causas y consecuencias de las movilidades, así como su orientación y composición. En este contexto, diversos autores señalan que el desplazamiento de las personas puede explicarse por los factores de atracción y expulsión presentes en los lugares de origen y destino de los migrantes.

Dentro de los factores de atracción se han destacado principalmente la oferta de oportunidades laborales y la existencia de diferenciales salariales entre los países, mientras que como aspectos de expulsión se subrayan las condiciones de inestabilidad política y económica y la percepción de inseguridad y vulnerabilidad. Recientemente, la coyuntura económica internacional ha repercutido en la ampliación del espectro de motivaciones exhibiendo la importancia de elementos como la educación, los nexos afectivos, las posibilidades de crecimiento personal y de desarrollo profesional, entre otros.

La migración internacional de colombianos ha sido un tema de interés tanto de académicos como de actores gubernamentales; sus causas y consecuencias han sido objeto de estudio por varias décadas. Desde mediados del siglo XX estos movimientos migratorios comenzaron a denotar una curva creciente, motivados principalmente por la crisis sociopolítica y económica del país y propulsados por una suma de factores que van desde la percepción de inseguridad ocasionada por el conflicto armado y la desigualdad social del país, hasta la búsqueda de oportunidades laborales y académicas, entre otros. Dichos aspectos han conllevado a categorizar a Colombia como un territorio con una importante lógica de expulsión 1 .

Si bien la literatura sobre migración en Colombia es vasta y diversa, un gran número de investigaciones se han centrado en una sola faceta de las migraciones — generando aportes significativos a la construcción y ampliación del conocimiento sobre esta temática en líneas específicas—, mientras que pocos estudios ofrecen una perspectiva más integral del fenómeno teniendo en cuenta sus múltiples aristas. En este sentido, el presente artículo genera un aporte valioso al estudio de la migración internacional de la población colombiana a través de la inclusión de diversas variables de tipo social, político, geográfico, económico y cultural, en aras de establecer su efecto sobre las movilidades y la orientación de los flujos de salida.

Este análisis, que busca identificar los principales determinantes de la emigración de la población colombiana entre 1990 y 2015, se realiza por medio de un modelo gravitacional que surge como estrategia para el abordaje de las migraciones a partir de una referencia análoga con la ley de la gravedad de Newton, en la cual se estipula que la atracción entre dos cuerpos es directamente proporcional a sus masas e inversamente proporcional a la distancia que los separa; este modelo considera los países de origen y destino como entidades separadas, que poseen una serie de factores que pueden atraer o repeler a los individuos (Smith, 2012).

El documento se divide en cuatro apartados además de la introducción. En el primero se presenta el marco teórico de referencia para el análisis de la migración internacional de la población colombiana. En el segundo se realiza un breve recuento histórico de la movilidad de los colombianos al exterior. En el tercer apartado se acotan los aspectos metodológicos de la investigación y se detallan las variables elegidas para el desarrollo del estudio, así como las fuentes de consulta de los datos. En el cuarto se exponen los resultados de la aplicación del modelo gravitacional. Por último, se ofrecen algunas reflexiones a manera de conclusión.

Teorización sobre los determinantes de la migración

La literatura relacionada con la migración expone las múltiples facetas de las movilidades haciendo que esta se desenvuelva en un escenario cambiante que obedece a una realidad mutable cuya comprensión no puede basarse en una única perspectiva por lo cual se han propuesto varios marcos analíticos desde diferentes disciplinas, se destacan tres enfoques: el económico, el social y el político (Solimano, 2003). Adicionalmente, se han puesto de manifiesto enfoques como el cultural y el geográfico, entre otros, para explicar los flujos migratorios (Neumayer, 2005; Kim & Cohen, 2010).

Enfoque económico

Desde el marco teórico de la economía, la explicación de los flujos migratorios ha tenido como base argumentativa el planteamiento que la existencia de regiones que tienen sectores con un mayor nivel de industrialización y mayores niveles de capital crea un exceso de demanda de mano de obra que no es cubierto localmente, que genera así el incentivo para que las personas se trasladen desde áreas con mayor disposición de fuerza de trabajo y menor capital. En consecuencia, las migraciones son en gran medida una respuesta al desequilibrio espacial en los mercados laborales (Hicks, 1963; Todaro & Maruszko, 1987; Lewis, 1954).

Las primeras aproximaciones desarrolladas en esta línea de argumentación surgieron a partir del modelo propuesto por Lewis (1954). Dicho modelo contribuyó a la explicación del desarrollo económico en las economías duales, reconocidas como aquellas en las cuales coexiste un sector tradicional o de subsistencia y uno capitalista, en el que la migración juega un papel importante. En este contexto el sector capitalista crece y demanda mano de obra del sector de subsistencia, a su vez la inmigración posibilita el surgimiento de industrias en el lugar receptor de población lo cual repercute en la ampliación de la demanda de mano de obra.

Vista así, esta dinámica parece que se refuerza a través del tiempo empujando a la población a trasladarse hacia países con un nivel de desarrollo económico superior de manera constante. Sin embargo, el modelo advierte que los salarios tienden a equilibrarse en el lugar de origen y en el lugar de destino y en consecuencia la tasa de migración decrece hasta estabilizarse. No obstante, este supuesto de eventual equilibrio conforma un escenario poco acorde con la realidad que denota el fenómeno migratorio, por lo cual surgieron nuevas aproximaciones que buscaban resaltar la importancia de otros componentes macroestructurales y microindividuales.

En este ámbito es posible encontrar la propuesta de Todaro (1969), quien señaló que la brecha salarial no es suficiente para entender las movilidades dado el alto nivel de desempleo y subempleo existente en las ciudades de los países menos desarrollados. Según Todaro una aproximación que tome en cuenta el diferencial de ingresos esperado y que introduzca variables tales como la probabilidad de encontrar empleo, permite dar cuenta de la realidad de manera más acertada.

Por otro lado, de acuerdo con Sjaastad (1962) y Borjas (1989), la migración no surge solamente como fenómeno asociado a componentes estructurales, sino que comprende la integración de aspectos relacionados con los individuos. En esta vía, la movilidad desde la perspectiva micro es analizada y concebida como una inversión en el capital humano puesto que implica una serie de gastos cuya rentabilidad futura es imprecisa. Esta idea se basa en el supuesto de que las personas invierten en su preparación y en el mejoramiento de sus aptitudes con el propósito de maximizar sus ganancias en el futuro. De esta manera, Sjaastad (1962) sugiere que el migrante potencial realiza una estimación de las oportunidades y de los costos que podrían derivarse de la migración, teniendo en cuenta su capital humano acumulado, en busca de elegir el destino que mayores beneficios le represente.

Teniendo en cuenta lo anterior, algunos estudios han propuesto dos variables explicativas sobresalientes para advertir la importancia de los determinantes de tipo económico: el PIB per cápita, como indicador que permite dar cuenta de los diferenciales salariales y del bienestar social, y la tasa de desempleo. Dichos estudios han mostrado que el crecimiento del PIB per cápita en el lugar de destino y el aumento de la tasa de desempleo en el lugar de origen ocasionan un incremento en la emigración (Hatton & Williamson, 1998; Galvis, 2002; Solimano, 2005; Cárdenas & Mejía, 2006).

De manera complementaria, algunos estudios han considerado el capital humano como una variable económica y social, que contribuye significativamente al análisis de las migraciones, considerando que el ingreso esperado otorga una mejor explicación de las movilidades que las diferencias salariales entre el lugar de origen y el de destino. En este sentido, la movilidad es función positiva del capital humano acumulado (Bowles, 1970; Greenwood, 1975).

Enfoque social

El sistema de redes de apoyo comenzó a ser considerado como un elemento preponderante de las migraciones a comienzos del siglo XX, pero su rol en la orientación, tamaño y configuración de los flujos migratorios empezó a recibir una atención creciente desde la década de 1980 por parte de investigadores y académicos, quienes consideraban que la migración era representada y evolucionaba por estas relaciones, que permiten conectar a los migrantes y no migrantes a través del tiempo y del espacio propiciando los elementos necesarios para la movilidad acrecentando las probabilidades de migrar (Taylor, 1984; Massey & García, 1987; Boyd, 1989).

Los desarrollos analíticos que integran el elemento de las redes se advierten principalmente en la teoría transnacionalista que busca dar cuenta de la importancia de las relaciones sociales y la interconectividad de lugares en todo el mundo, reconociendo la migración contemporánea como un fenómeno complejo, multiforme y pluridireccional. El transnacionalismo, entendido como “el proceso por el cual los inmigrantes construyen campos sociales en los que quedan unidos tanto el país de origen como el de acogida [e incluso los trayectos]” otorga una visión dinámica de la migración en la que las conexiones juegan un papel vital en un mundo en el que predominan las políticas restrictivas (Schiller et al., 1992 citados en Morcillo, 2011, p. 766).

Por otra parte, algunos estudios han expuesto que la migración es en gran medida selectiva (contando algunas excepciones tales como la migración forzada) y señalan que la motivación para trasladarse y los patrones de migración están asociados a particularidades del individuo y de su entorno familiar (Rogers & Castro, 1982; Schwartz, 1976; Todaro, 1969; Boyd, 1989). En este sentido, el capital social de los sujetos condiciona la posibilidad de migrar, así como la elección del destino.

El concepto de capital social, introducido por el economista Glenn Loury y desarrollado posteriormente por el sociólogo Pierre Bourdieu, fue acogido por Massey para designar un conjunto de recursos intangibles que acumulan las personas y que pueden traducirse en otras formas de capital, que posibilita el acceso a diversos bienes. Esta acumulación de capital puede darse por diferentes vías, una de las cuales es la educación que entre otras cosas favorece la afiliación de los individuos a redes de relaciones e instituciones a través de las cuales resulta más fácil trasladarse.

Finalmente, diversos académicos e investigadores han sugerido que las desigualdades sociales constituyen uno de los determinantes más importantes de las migraciones, teniendo en cuenta que la ausencia de oportunidades y la presencia de circunstancias adversas motiva a las personas a trasladarse en busca de un ambiente que contribuya a su crecimiento personal y al mejoramiento de las condiciones de vida. De tal suerte que mientras existan acentuadas desigualdades al interior de una nación y entre los países, la movilidad de las poblaciones continuará produciéndose (CEPAL-OIM, 2001).

Enfoque político

La importancia que juegan los factores políticos en la teoría migratoria permaneció imperceptible por mucho tiempo, desconociendo con ello el papel de los Estados en el sistema migratorio. Zolberg (1981) fue uno de los precursores en el análisis de las migraciones con la integración de una perspectiva política; señaló que es necesario tener en cuenta que las migraciones transcurren en espacios regulados por los Estados, que definen los requisitos que deben cumplir los individuos que deseen establecerse en el territorio. En este sentido, las migraciones no pueden pensarse en escenarios desprovistos de sus componentes históricos y políticos (Malgesini, 1998, p. 31).

Algunos estudios recientes han puesto de manifiesto el efecto de los factores políticos sobre las movilidades internacionales, advirtiendo que dichos elementos tienen un peso mayor al manifestarse más como expulsores que como atractores; es decir, que si bien la flexibilización de las políticas migratorias en el lugar de destino surte un efecto importante en el comportamiento de las migraciones, son las expresiones de violencia, persecución e inestabilidad política presentes en el país de procedencia las que ocasionan un acrecentamiento considerable en la tasa de emigrantes (Galvis, 2002; Mayda, 2010).

Teniendo en cuenta lo anterior, desde la perspectiva de los factores políticos, la migración guarda una estrecha relación principalmente con dos elementos: el primero corresponde a la legislación vigente en un tiempo determinado, que condiciona los flujos migratorios y suscita una intensificación de los mismos si la política migratoria en los lugares de destino se torna flexible, y genera una curva decreciente si esta se torna restrictiva en el destino (Márquez et al., 2004; Mayda, 2010; Smith, 2012; Beine, Bertoli & Fernández-Huertas Moraga, 2016); el segundo, hace referencia a la presencia de conflictos violentos que generan un aumento en las tasas de emigración y una reducción en las inmigraciones.

Enfoque cultural y geográfico

Ravenstein (1885-1889) en sus leyes de las migraciones formuló algunas regularidades en las que destacó la importancia de la variable distancia en las movilidades, señalando que el grueso de los migrantes recorre distancias cortas. Sin embargo, los desarrollos científicos y tecnológicos a los que hemos asistido a lo largo de los siglos XX y XXI han transformado la manera de comunicarse y trasladarse en el mundo, lo cual ha ocasionado que la relevancia de la distancia en la decisión de migrar se atenúe y que la direccionalidad de los flujos se diversifique produciendo una mayor dispersión de los inmigrantes.

Otro de los elementos asociados a la intensificación de las corrientes migratorias que ha sido integrado de manera notable a los análisis sobre los determinantes de la migración es la existencia de bordes comunes vinculada a la medida de la distancia geográfica. Varios autores han corroborado a través de estudios empíricos que una mayor distancia entre los lugares de origen y destino tiene un efecto inverso sobre las migraciones (Kim & Cohen, 2010; Rodríguez, Bustillo & Mariel, 2011).

Por otra parte, Kontuly, Smith y Heaton (1995) evalúan la importancia de los factores culturales en la selección del destino y determinan que la cultura tiene un papel secundario, frente a otros aspectos. Si bien es cierto que las movilidades de los pioneros fueron principalmente de carácter económico y social, los autores señalan que las migraciones recientes son en mayor medida culturales y familiares. Además, los migrantes que se trasladan por estos motivos tienden a recorrer mayores distancias.

El idioma aparece como un elemento importante al momento de trasladarse hacia otro país debido a que la cercanía lingüística amplía las posibilidades de los inmigrantes de conseguir oportunidades laborales y favorece una mayor interacción con otras personas en los espacios cotidianos. El idioma también tiene un gran peso en cuanto a la obtención de información, factor que para los inmigrantes resulta relevante en la zona de destino ya que facilita el proceso de adaptación al nuevo lugar de residencia.

Finalmente, los nexos coloniales entre los lugares de origen y destino han sido identificados en el ámbito investigativo como variable que puede contribuir a explicar la orientación de los flujos migratorios, en la medida en que las relaciones de colonialidad se traducen en la existencia de una historia común; la presencia de una afinidad cultural, lingüística e institucional, y el establecimiento de importantes corredores de migración, aspectos que estimulan significativamente la movilidad. Algunos estudios han expuesto que la existencia de vínculos coloniales entre países ha influido en la decisión de forjar acuerdos para flexibilizar los requerimientos de visado lo cual constituye un aliciente para trasladarse (Neumayer, 2005; Vezzoli & Flahaux, 2017).

Antecedentes de la migración internacional de colombianos

La migración internacional de colombianos ha sido abordada desde múltiples perspectivas, que reflejan la relevancia y pertinencia de investigar dicha temática. La fuerte oleada de emigración de esta población a finales de los años sesenta despertó un gran interés por identificar y comprender las causas del fenómeno, estableciendo como una de las más significativas las motivaciones económicas. La búsqueda de oportunidades en el ámbito laboral, académico y científico, reforzada por la desigualdad inherente a la estructura socioeconómica del país y por la percepción de inseguridad ocasionada principalmente por el conflicto armado han tenido una gran importancia en la decisión de los colombianos de emigrar.

A mediados de 1960 se registró la primera oleada migratoria de colombianos al exterior, que tuvo como principal destino Venezuela, motivados por la cercanía con este país en términos no solo geográficos, sino también culturales y el auge de la economía petrolera en el país receptor (Cárdenas & Mejía, 2006; OEA-OCDE, 2011). Las características sociodemográficas de los emigrantes correspondían mayoritariamente a trabajadores rurales provenientes de los departamentos cercanos a la frontera, cuyo nivel de escolaridad era bajo y se trasladaban en busca de oportunidades laborales y mejores ingresos.

Simultáneamente, la movilidad de una considerable cantidad de población hacia Estados Unidos comenzó a crecer impulsada principalmente por la búsqueda de mejores oportunidades tanto laborales como educativas (Mejía-Ochoa, 2012). Esta oleada estuvo caracterizada por la presencia de personas altamente calificadas, que decidieron trasladarse impulsadas por algunas reformas generadas en la legislación migratoria de Estados Unidos relacionadas con la concesión de prioridades para aquellos que viajaran con motivo de reunificación familiar y para las personas con determinado nivel educativo o con conocimientos específicos en el desarrollo de ciertas labores. Posteriormente, el establecimiento de la Ley 99-603 de 1986 —a través de la cual fue posible la regularización de miles de inmigrantes indocumentados en busca de resolver las problemáticas de la inmigración ilegal—, generó expectativas y motivó a los potenciales migrantes colombianos a movilizarse hacia el país del norte.

La migración hacia el continente europeo se fue reforzando a lo largo de 1980 y 1990, para esta última década, España se erigió como el principal destino para los colombianos que veían en este país una oportunidad para estabilizarse laboralmente. La corriente migratoria de Colombia hacia España fue encabezada por mujeres, quienes representaban el 70% de la población inmigrante (Actis, 2009). Esta oleada tenía un carácter especialmente económico y fue motivada principalmente por la agudización de la guerra y la crisis económica de Colombia, circunstancias que generaron un ambiente de incertidumbre que situó a la emigración como una alternativa factible e incluso deseable para la población colombiana.

Sumado a la crisis económica en la que se encontraba inmersa Colombia a finales de 1990, el cuadro de motivaciones para emigrar fue complementado por la flexibilización de la política migratoria en España a través de la cual se otorgaba una amplia concesión de derechos sociales a los inmigrantes como beneficios en educación, salud, priorización de la reunificación familiar y el inicio de procesos de regularización para los inmigrantes indocumentados (Sánchez, 2011).

El flujo de colombianos hacia distintos lugares en el mundo a finales de los noventa y principios del 2000 fue catalogado como una de las mayores diásporas de esta población que desde 1995 comenzó a registrar un aumento sin precedentes. Uno de los aspectos que favoreció el rápido crecimiento de las corrientes migratorias fue el surgimiento y consolidación de las redes de apoyo, las cuales han tenido un impacto significativo principalmente en la movilización de personas altamente calificadas, quienes deciden emigrar motivadas por la búsqueda de continuidad en la formación académica y la falta de garantías de desarrollo en los campos de acción o áreas específicas de investigación para científicos e investigadores en el país.

La emigración de personas altamente calificadas empezó a mostrar un patrón creciente de la movilidad internacional de estudiantes de tercer nivel 2 desde el año 2000 (Bermúdez, 2015; Pellegrino, 2001). Las políticas migratorias favorables y una estructura de apoyo al ejercicio científico e investigativo en los países receptores elevan la posibilidad de que esta población se traslade. El crecimiento de este tipo de migración ha suscitado la implementación de algunos programas por parte del Estado colombiano con el principal objetivo de generar redes de apoyo para el trabajo científico y, en algunos casos, de incentivar el retorno de los investigadores colombianos 3 . Sin embargo, el éxito de dichos programas no ha sido el esperado puesto que se considera que no hay garantías suficientes para los retornados.

Recientemente las investigaciones producidas en torno a la migración internacional de colombianos sugieren que el cuadro de expulsión que se presentó desde la década del sesenta del siglo XX hasta el primer decenio del siglo XXI en Colombia viene transformándose, lo cual se traduce en el hecho de que el país está experimentando una transición de lugar de emigración a uno de inmigración, tránsito y retorno debido a los efectos de las coyunturas económicas internacionales recientes, concretamente a la crisis mundial ocurrida en 2008 (OCDE, 2011; Palma, 2015).

Metodología, datos y fuentes

Modelos gravitacionales

Los modelos gravitacionales fueron adoptados en múltiples áreas del conocimiento para el estudio de diversos fenómenos sociales utilizando el concepto análogo de la gravedad en la Ley de Newton, que relaciona la atracción entre dos objetos con el tamaño de sus masas y la distancia que los separa; la primera es una relación directamente proporcional y la segunda, inversamente proporcional. En las ciencias sociales, el uso de los modelos gravitacionales tiene una larga trayectoria que se remonta al trabajo de Carey en 1858 y de Ravenstein en 1885-1889, quienes adoptaron algunas analogías de la física en sus estudios sobre las migraciones, con lo que resaltaron el efecto que tienen las fuerzas de atracción y la relación inversa de la distancia con la movilidad (Sen & Smith, 2012).

Según Anderson (1955), los primeros desarrollos formales del modelo gravitatorio en la migración fueron propuestos por Young en 1928, quien exponía que la cantidad de migrantes entre dos lugares tenía una relación directamente proporcional con la fuerza de atracción e inversamente proporcional con el cuadrado de la distancia de ambos lugares. Las fórmulas propuestas en lo sucesivo han adoptado el modelo básico planteado por Young:

(1)

En ella, M es el número de migrantes en un flujo determinado, X es la fuerza de atracción, Y es la distancia entre ambos lugares y A es una constante de proporcionalidad.

En la década de 1940, el sociólogo Zipf propuso que cuando el desempleo y la renta se distribuyen de manera uniforme, la variable que representa la fuerza de atracción podría estar representada por el tamaño de la población. Por otra parte, de acuerdo con Faura Martínez y Gómez García (2001), Stouffer incorporó en 1960 el concepto de oportunidad como factor de atracción representado a través de los inmigrantes totales y definió la distancia por el número de oportunidades más cercanas (o intervinientes), es decir, “el número de migraciones a una distancia dada es directamente proporcional al número de oportunidades a esa distancia e inversamente proporcional al número de oportunidades intermedias” (p. 217).

Las variaciones que se han presentado al modelo gravitacional han sido múltiples; estas han integrado diversas variables al modelo básico para ampliar el análisis y la comprensión de las migraciones a través de esta estrategia metodológica. Según Anderson (1955), el funcionamiento del modelo de gravedad que integra algunas variables multiplicadoras a las variables básicas del modelo es óptimo, pero la inclusión de una gran cantidad de elementos se considera inapropiada ya que reduce la capacidad explicativa del modelo. Adicionalmente, Anderson indica que la mejor medida de distancia es la geográfica en contraposición a la de oportunidades.

Especificaciones del modelo

El modelo propuesto en esta sección busca explicar y comprender el comportamiento de la emigración de población colombiana mediante un conjunto de variables que den cuenta de factores atractores o expulsores asociados al país de origen y al de destino, así como de los elementos que pueden asociarse con aspectos que generan una especie de barrera para el traslado de personas de un lugar a otro.

Con base en la revisión de literatura se seleccionaron y categorizaron doce variables explicativas y se definió como variable dependiente la migración (M) que corresponde al acervo de inmigrantes colombianos en un país determinado (j) en el año t (tabla 1) 4 . Estas variables fueron rastreadas a través de diversas fuentes de información para el periodo de 1990 a 2015, efectuando cortes quinquenales 5 , en 38 países que se identificaron como destinos importantes para los colombianos.

Tabla 1
Definición de variables y fuentes

Definición de variables y fuentes


Fuente: elaboración propia.

Tabla 1 (cont.)
Definición de variables y fuentes

Definición de variables y fuentes


Fuente: elaboración propia.

Tabla 1 (cont.)
Definición de variables y fuentes

Definición de variables y fuentes


Fuente: elaboración propia.

A partir de lo anterior, el modelo básico de gravedad que se propone para explicar la migración (M) del país de origen (i), que como se ha mencionado corresponde a Colombia, al país de destino (j) en un tiempo determinado (t), incluye las variables explicativas: PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (PIBpc) tanto del lugar de salida como del lugar de llegada y la distancia física (Dis) entre ambos países. Dada la estructura multiplicativa de la ecuación gravitacional, es conveniente aplicar el logaritmo natural a ambos lados de la ecuación con el propósito de representar una relación lineal entre la variable dependiente y las variables independientes, así:

(2)

Allí, ε es un término de error. Con base en la ecuación (2), en este ejercicio se busca determinar o estimar el valor de los coeficientes o betas (β) que a su vez deben ser interpretados como la elasticidad de la variable dependiente con respecto a las variables explicativas, es decir, cuál es el comportamiento o sensibilidad de la variable M ante la variación de los regresores. Por ejemplo, para el caso de la variable Migración y de la variable PIB per cápita, la elasticidad mide la sensibilidad de las migraciones (si aumentan o disminuyen y en qué porcentaje lo hacen) ante la variación del PIB per cápita.

El modelo contemplado en la ecuación (2) es ampliado a través de la inclusión de variables que representan factores relevantes para la migración de acuerdo con lo expuesto previamente. En este sentido, el modelo desarrollado para el análisis de los determinantes de la emigración internacional de colombianos se puede expresar de la siguiente manera:

(3)

Donde ICH correponde al índice de capital humano, ESC hace referencia al nivel promedio de escolarización, GINI es el índice de dicho nombre, DESEM y HOM equivalen a las tasas de desempleo y de homicidios respectivamente y CPI refiere la presencia de conflictos o guerras instraestatales; cada una de estas variables es tomada para el lugar de origen y de destino. Adicionalmente, se incluyen las variables dummy VISA, BGC, PL y RC, que hacen referencia al requerimiento de visa en el lugar de destino en el tiempo (t), la existencia de bordes geográficos compartidos, la proximidad lingüística y las relaciones coloniales entre i y j.

Dentro de las variables de tipo económico se encuentran el PIB per cápita, la tasa de desempleo y el índice de capital humano. La primera variable corresponde al PIB per cápita convertido a dólares estadounidenses utilizando las tasas de paridad del poder adquisitivo; este indicador permite estimar la riqueza de un país y la capacidad de consumo de su población por lo cual constituye una buena aproximación para evaluar la existencia de un ambiente propicio que contribuya al mejoramiento de las condiciones de vida y estimar los salarios aproximados 6 . Un PIB per cápita mayor tiene efecto de atracción, por lo cual se espera que el signo de esta variable en el destino sea positivo y en el de origen negativo.

La variable desempleo hace referencia a la proporción de la población económicamente activa que no tiene trabajo pero que lo busca y está disponible para realizarlo. Aquí es importante aclarar que las definiciones de desempleo y de población activa varían de país a país. Teniendo en cuenta que el aumento del desempleo tiene un efecto potenciador sobre la emigración, el signo esperado para dicha variable en el origen es positivo, mientras que en el destino es negativo.

La variable Índice de Capital Humano consiste en un indicador de la tasa de retorno a la educación y la experiencia laboral tomando como referencia las estimaciones de la ecuación de Mincer 7 . Frente al signo del coeficiente para esta variable, se espera que sea positivo en el origen dado que los individuos con mayores posibilidades de tener mejores ingresos (aquellos con un capital humano superior) se encuentran más proclives a emigrar. Por otro lado, es posible que las opciones de empleo se atenúen cuando hay una oferta amplia de personal o mano de obra, lo cual desincentiva la inmigración de tal modo que un Índice de Capital Humano creciente en el destino ocasionará una disminución de las movilidades. En consecuencia, se espera que el signo del coeficiente en el lugar de acogida sea negativo.

Como variables de tipo social se han incluido el índice Gini, la tasa de homicidios y el nivel de escolarización. El Gini es uno de los indicadores más usados para el análisis de la desigualdad, un valor igual a cero representa total igualdad y un valor igual a cien simboliza total desigualdad. La existencia de un alto grado de desigualdad es un factor que contribuye en el acrecentamiento de las emigraciones en el país de origen, en esta medida se espera que el signo del coeficiente para esta variable sea positivo en el lugar de salida y negativo en el de destino.

La tasa de homicidios es definida como la cantidad de muertes ilegítimas intencionales por cada 100000 habitantes como resultado de cualquier tipo de disputa o acto violento diferente a los asesinatos en conflictos armados. Bajo la consideración de que la inseguridad y la percepción del riesgo son concebidas como causas de expulsión, se espera que el signo de la variable sea positivo para el país de partida y negativo para el área de acogida.

La variable del grado de escolarización corresponde al promedio de años de escolaridad de la población en un país; esta variable constituye una aproximación para medir el capital social de los individuos y de las sociedades en general teniendo en cuenta el relacionamiento positivo entre el nivel educativo y el capital social (Sudarsky, 2001; Helliwell & Putnam, 2007; Azqueta, Gavaldón & Margalef, 2007). Aquí se espera que la variable de escolarización en el lugar de salida y en el de acogida crezca proporcionalmente con las migraciones.

A través de las variables de tipo político se busca dar cuenta de la importancia del rol que tienen los Estados en el sistema migratorio. Para ello se consideran el conflicto político interno y el establecimiento de políticas migratorias restrictivas representado mediante el requerimiento de visado. Frente a la variable de conflicto político, considerando que la presencia de sucesos violentos en un país desincentiva las inmigraciones, se espera que la relación entre esta variable y las migraciones sea inversa 8 .

Ahora bien, las restricciones normativas pueden ser interpretadas como obstáculos intermedios o factores intervinientes que determinan la movilidad de las personas, para dar cuenta de ello se utilizó la variable dicotómica denominada VISA, que toma un valor igual a uno en el tiempo (t) si en el lapso que abarca el quinquenio hubo tres o más años en que existiera el requisito de visado para ingresar al país de destino y toma un valor igual a cero en el tiempo (t) si a lo largo del quinquenio este requisito estuvo activo por menos de tres años o no existió 9 . Aquí se espera que exista una relación inversamente proporcional entre la variable y las migraciones.

Como variables de tipo geográfico se incluyen la distancia física y los bordes geográficos compartidos. El valor de la distancia se define en función del promedio de la distancia entre las ciudades más grandes del lugar de origen y el de destino (Mayer & Zignago, 2011). Aquí, se espera que la relación entre la migración y la variable de distancia sea inversa, es decir, que una distancia mayor derive en una reducción de la migración. Por su parte, se espera que la correspondencia entre las variables bordes compartidos y migración sea positiva considerando que la cercanía del país de origen con el de destino tiene un efecto potenciador de las migraciones.

De manera complementaria, en el análisis de resultados a partir del modelo gravitacional se incluye una variable adicional de distancia topológica (DisTop). La integración de esta variable en el modelo plantea una definición de la distancia en términos relativos considerando elementos como la conectividad, articulación y accesibilidad, aspectos relacionados con la expansión y actualización de infraestructuras de transporte, la reducción significativa de los costos de movilidad, la ampliación de la circulación de información y el establecimiento de acuerdos de tránsito entre las naciones, lo cual se asocia positivamente con el acrecentamiento de posibilidades u oportunidades para realizar una migración (Lobato Correa, 1995; Rodriguez, Comtois & Slack, 2016).

La medida de distancia alternativa usada para contrastar el modelo es centralidad por cercanía (closeness centrality) propuesta por de Benedictis et al. (2014). Esta medida es derivada del análisis de la red de comercio mundial conformada por 178 países entre 1995 y 2010 utilizando conceptos de la teoría de grafos 10 . De este modo, la medida de centralidad por cercanía indica, por un lado, la importancia que tiene un país (nodo) dentro de la red de comercio y, por otro lado, que tan cerca o lejos se encuentra un país (nodo) en términos de flujos de comercio con respecto a otros países (nodos).

La medida de centralidad por cercanía no toma en cuenta la distancia física que separa los países, sino que se basa en criterios relacionados con las interacciones comerciales (exportaciones e importaciones) entre los países y en el concepto de distancia geodésica que corresponde al camino más corto (shortest path) que se puede trazar geométricamente entre un país i y un país j 11 . Se espera que esta variable presente un signo positivo, que indique una relación de crecimiento directamente proporcional.

Finalmente, dentro del componente cultural se incluyen las variables de proximidad lingüística y de relaciones coloniales. Considerando que migrar a un lugar con marcadas diferencias culturales representa costos mayores, se espera que la variación entre la proximidad lingüística y la migración sea positiva. Las relaciones coloniales han sido incluidas en algunos estudios empíricos con el propósito de dar cuenta de los vínculos históricos existentes entre los países emisores y receptores de población, se espera que la correlación entre los nexos coloniales y la migración sea positiva.

Principales determinantes de la emigración de colombianos

En la tabla 2 se contrastan diferentes especificaciones para explicar la migración a partir de las variables señaladas en la ecuación (3). Así, la especificación 1 integra los elementos del modelo de gravedad básico (PIB y distancia) que muestra la existencia de una relación positiva y significativa (a un nivel del 5%) entre el PIB per cápita del lugar de destino y la migración. De este modo, un crecimiento del PIB per cápita equivalente al 10% en los países de acogida puede generar el acrecentamiento de la migración colombiana en un 7.5%. Estos resultados permiten ratificar que los diferenciales existentes entre los países constituyen un aliciente importante para que los potenciales migrantes decidan desplazarse (Hicks, 1963; Todaro & Maruszko, 1987; Lewis, 1954).

Por otra parte, los resultados de la regresión muestran una correlación positiva entre el PIB per cápita de Colombia y la migración. Este resultado indica que una cifra salarial promedio más alta en el origen no es suficiente para explicar las movilidades puesto que la existencia de posibilidades de ingresos superiores en Colombia no se traduce necesariamente en el hecho de que los individuos accedan a estas, teniendo en cuenta que la probabilidad de obtener un mejor salario está mediada por la oferta laboral de un país y guarda relación con el grado de preparación de las personas. En consecuencia, como lo sugiere el marco teórico, es necesario considerar otros factores como la tasa de desempleo, el capital humano acumulado y/o los índices de escolarización con el propósito de reconocer el efecto que dichos elementos tienen sobre la variable PIB per cápita de Colombia.

La relación entre la distancia y la migración aparece como significativa a un nivel del 1% e inversamente proporcional, con lo cual se corrobora la influencia de la distancia física sobre la orientación de los flujos migratorios. A partir de la información obtenida de la regresión, se puede apreciar que un incremento del 10% en la distancia entre los países de origen y destino ocasiona la reducción de la migración en un 11.1%. En consonancia con lo anterior, se evidencia que el grueso de la población colombiana prefiere emigrar hacia países cercanos, lo cual se vincula principalmente con la disminución de los costos de la migración y con los antecedentes de las movilidades internacionales de los colombianos que dan cuenta de la conformación de importantes corredores migratorios y la configuración de redes de apoyo cada vez más robustas.

Las columnas dos a ocho de la tabla 2 muestran las especificaciones que amplían el modelo de gravedad básico. Dentro de los hallazgos más significativos realizados a partir de la inclusión de variables de tipo económico (columna 2) se encuentra que la tasa de desempleo y el índice de capital humano tuvieron un impacto importante sobre el PIB per cápita del lugar de partida, lo cual ocasionó que se obtuviera el signo esperado (negativo). Pese a ello, esta variable sigue mostrando valores no significativos para el fenómeno estudiado.

Frente al PIB per cápita de los países receptores, se aprecian igualmente algunos cambios generados por cuenta de las variables de desempleo y de capital humano tanto en el grado de significancia como en la elasticidad. Los resultados muestran que si el PIB per cápita aumenta en un 10% en los países receptores, la migración presentará un crecimiento del 6.4% (1.1% menos que en el modelo de gravedad básico). Si bien esta variable sigue apareciendo como determinante, el nivel de significatividad (10%) registra un valor menor que en la columna 1. Estos resultados permiten inferir que, como lo señaló Todaro (1969), los diferenciales salariales per se no son el único factor que explica la emigración internacional de la población colombiana puesto que la decisión de migrar se encuentra asociada a la magnitud de la cualificación de la fuerza laboral en el país de origen y en el de destino y a las probabilidades de encontrar un empleo.

La distancia permanece como una variable significativa aunque a un nivel menor (10%) que el presentado en el modelo básico (1%). Así mismo, el coeficiente muestra que si la distancia aumenta en un 10%, la migración se reduce en un 9.2% con lo cual se hace visible una disminución relativa del impacto de la distancia sobre las corrientes migratorias asociada al efecto del desempleo y del capital humano. En este sentido, si bien la población colombiana prefiere desplazarse a distancias cortas, una eventual falta de oportunidades laborales en lugares cercanos puede persuadirles para trasladarse hacia lugares más alejados. De manera complementaria, se hacen ostensibles los patrones de selectividad de la migración internacional en torno a las aptitudes de los individuos, que ponen de manifiesto que un mayor capital humano acumulado atenúa la importancia de la distancia en la elección del destino (Sjaastad, 1962; Borjas, 1989).

El índice de capital humano del lugar de origen y de destino muestra los signos esperados: positivo y negativo respectivamente, que apoya la existencia de una correlación directamente proporcional entre las particularidades de los individuos y la probabilidad de realizar una migración internacional, así como del efecto adverso que tiene un alto grado de capital humano en los países de destino sobre las corrientes migratorias, teniendo en cuenta que una competencia mayor aumenta la incertidumbre con respecto a la probabilidad de encontrar empleo (Mayda, 2010). De acuerdo con los resultados de la regresión, el crecimiento del 10% en el índice de capital humano en j y en i ocasiona un aumento de las emigraciones del 24.8% y un decrecimiento del 6.6% correspondientemente. Sin embargo, el índice de capital humano aparece como no significativo, indicando que este no constituye propiamente un aspecto determinante.

La tasa de desempleo aparece como no significativa para el origen y para los países de acogida, con lo cual es posible pensar que este aspecto no tiene un rol concluyente en los desplazamientos internacionales de colombianos. De acuerdo con los resultados, el signo negativo de la variable desempleo en j sugiere que el crecimiento de la tasa de desempleo en un país mitiga el ingreso de colombianos a dicha área. En este caso se evidencia que un aumento del 10% en tasa de desempleo de j repercute en la disminución del 0.1% de las movilidades. Por su parte, el comportamiento de la variable desempleo en i resulta ser contrario al esperado: muestra un signo negativo e indica una relación inversamente proporcional, lo que implica que la reducción de la tasa de desempleo en Colombia aparentemente es insuficiente para tomar la decisión de permanecer en el país, en lugar de emigrar. Además, es factible que existan algunos elementos que puedan incidir en la mitigación del efecto del desempleo en el origen sobre las migraciones tales como la existencia de subsidios o beneficios para las personas desempleadas (Beine, Bertoli & Fernández-Huertas Moraga, 2016).

En la columna 3 se consignan los resultados procedentes de la regresión con variables de tipo social. Aquí, uno de los hallazgos que se destaca es el hecho de que ningún regresor aparece como significativo, excepto por la distancia. Ahora bien, en este contexto la importancia relativa de la variable PIB per cápita en el destino se reduce en comparación con los modelos previos como consecuencia de la integración del promedio de escolarización, el índice Gini y la tasa de homicidios, es decir, que el peso del diferencial salarial en el lugar de acogida sobre la decisión de trasladarse se atenúa cuando se consideran los factores sociales en el país de origen y en el de destino.

La variable de promedio de escolarización para el país de origen y para los de destino muestra un signo positivo, coincidente con los supuestos teóricos (Schwartz, 1973; Alberts, 1977; Rogers & Castro, 1982; Wilson, 2010). En consonancia con lo anterior y a partir de los resultados, las migraciones internacionales de colombianos aumentan aproximadamente en un 0.01% con la ampliación del 10% en el grado de escolarización en Colombia, lo cual se sustenta en el hecho de que aquellos individuos que pueden esperar un mayor retorno a la inversión migratoria se encuentran más propensos a trasladarse. Adicionalmente, la oferta de oportunidades de desarrollo profesional en el lugar de destino es un incentivo importante para el desplazamiento, de manera que el incremento de la escolarización en el destino en un 10% tiene como consecuencia un acrecentamiento del 3.8% de las migraciones.

Respecto al grado de desigualdad presente en las sociedades de emisión y recepción de población colombiana, se aprecia que su incremento en un 10% deriva en el aumento de las emigraciones en un 4.5% y en la reducción de las inmigraciones en un 1.2%. Esta predicción conduce a considerar que la migración es a menudo una puerta de escape a las condiciones de privación que viven las personas en un lugar determinado (Borjas, 1989; Stark, 2006; Stark, Micevska & Mycielski, 2009). Con todo lo anterior, esta variable se registra como un aspecto que no es determinante para la emigración internacional de colombianos.

La tasa de homicidios registra un signo concordante con la revisión de literatura para el lugar de destino al mostrar que la extensión de la inseguridad ocasiona una reducción de las inmigraciones. Aquí, el aumento del 10% en la tasa de homicidios en el país de destino aminora la entrada o asentamiento de inmigrantes colombianos en un 0.7%. En contraste, las tasas de homicidios en Colombia exhiben un comportamiento contario al esperado presentando un signo negativo, con lo cual es posible deducir que la reducción de los niveles de inseguridad en el país no se considera suficiente para atenuar la emigración de la población colombiana. Es oportuno recordar que esta variable no es significativa para Colombia ni para los países de destino.

En la columna 4 se registran los resultados de la regresión con las variables políticas. Aquí, por primera vez aparece como significativo a un nivel del 10% el PIB per cápita en el país de origen, aunque el signo nuevamente registra una relación positiva. Los resultados de la variable dummy Conflicto Político Interno en los lugares receptores muestran que la presencia o el escalamiento de conflictos ocasiona un descenso de la inmigración correspondiente al 8.6%, que exhibe el efecto de expulsión que tienen los sucesos violentos sobre la intensidad y la direccionalidad de las migraciones (Solimano, 2003; Neumayer, 2005). No obstante, la variable explicativa de conflicto político interno en el destino no se registra como un factor cuya relevancia sea significativa.

Frente a la variable de políticas restrictivas, la regresión muestra un correlacionamiento positivo entre la exigencia de visado y los desplazamientos, con un nivel de significación del 5%. Este hallazgo no necesariamente refiere el aumento de los desplazamientos hacia los países que establecen cláusulas de visado, más bien es posible interpretarlo como un redireccionamiento de los flujos o incluso como una reducción de la circulación de la población inmigrante (Weil, 2002; Hugo, 2003; Bertoli & Fernández-Huertas, 2012). En este sentido, los resultados del modelo advierten que la instauración de requisitos de visado genera el acrecentamiento de la migración hacia otros destinos en un 40.4%.

La columna 5 muestra los resultados derivados de la inclusión de variables de tipo geográfico. Los hallazgos presentados hasta el momento han permitido constatar que la distancia aparece como un elemento significativo que condiciona el tamaño y la direccionalidad de las corrientes migratorias. De manera complementaria, se incluye la variable de bordes geográficos comunes, que muestra un efecto potenciador de la cercanía entre países sobre los desplazamientos, el cual se asocia preponderantemente al hecho de que la movilización hacia lugares adyacentes implica incurrir en menores gastos y a la existencia de vínculos históricos, al relacionamiento sociocultural y a la similitud institucional, entre otros aspectos, que favorecen el acoplamiento de los inmigrantes (Hazeldine, 2000; Helliwell, 1997).

Teniendo en cuenta lo anterior y a partir de los resultados, se evidencia que la existencia de bordes geográficos compartidos acrecienta el número de migraciones de la población colombiana en un 181.6%, que convierte a la contigüidad entre los países en un factor de gran importancia en el sistema migratorio y exhibe la magnitud de las movilidades de los colombianos al interior de la región, particularmente hacia las naciones vecinas con las cuales sienten una mayor familiaridad y cuya ubicación permite un fácil tránsito entre el lugar de origen y el de destino (OIM, 2018, p. 43).

En la columna 6 se comprueba el impacto de las variables de tipo cultural. Por una parte, la proximidad lingüística facilita la adaptación y la transferencia de capital humano a la sociedad de acogida, lo que aumenta las probabilidades de éxito del inmigrante en el mercado laboral y suprime las dificultades de aprender un nuevo idioma (Adsera & Pytlikova, 2015). Los resultados muestran un signo positivo, que refleja que la proximidad lingüística amplifica las movilidades de colombianos en un 2.6%. Sin embargo, esta variable aparece como no significativa, lo cual refiere que los emigrantes no consideran que la diferencia lingüística sea condicionante.

Por otra parte, las relaciones de colonialidad aparecen positivas y altamente significativas (a un nivel del 1%), resultado que se explica principalmente por la existencia de similitudes culturales entre Colombia y España, producto de la existencia de lazos históricos compartidos. Adicionalmente, la instauración de programas y acuerdos (bilaterales) de exenciones de visado para las antiguas colonias de España, así como el establecimiento de políticas migratorias, cuyo foco era el estímulo de la migración laboral y la priorización de la reunificación familiar, generaron una intensificación de las corrientes migratorias especialmente en la década de 1990 (Gil Araujo, 2010; Bertoli, Fernández-Huertas & Ortega, 2011; Hanson & McIntosh, 2012).

En la columna 7 se incluyen las variables que presentaron un nivel significativo en las regresiones 1 a 6: el PIB per cápita, la distancia, las visas, los bordes geográficos compartidos y las relaciones de colonialidad. Para esta regresión, los hallazgos exhiben una consistencia con los resultados presentados previamente e indican que en general los coeficientes presentan coherencia con los presupuestos teóricos en torno a las migraciones internacionales de la población.

Los diferenciales salariales entre los países de origen y de destino muestran una importancia significativa en la determinación de las movilidades y en la conformación de patrones de distribución de los migrantes colombianos en el exterior, que permite constatar la relevancia de las condiciones económicas favorables de los países como potenciadoras de las migraciones. No obstante, es pertinente señalar que la decisión de migrar no está supeditada únicamente a la divergencia entre los salarios de los territorios, sino que también depende en gran medida de las aptitudes y conocimientos de los potenciales migrantes y de las tasas de empleo y desempleo de las naciones.

Por su parte, la proximidad geográfica con otros países, expresada por medio de la variable de bordes compartidos, muestra una importancia aún mayor que la distancia física con lo cual se resalta la relevancia de la cercanía cultural entre Colombia y los países colindantes, así como la existencia de vínculos históricos comunes que sirven de aliciente para las movilidades, además de la reducción de los costos de migración. En cuanto a la relación de colonialidad, esta aparece como el principal determinante de las movilidades internacionales de la población colombiana atribuible a la similitud cultural e institucional y al relacionamiento político bilateral que han facilitado e incluso motivado la migración.

Finalmente, en la columna 8 se incluyen los resultados de la regresión de las variables que presentaron un nivel significativo, reemplazando la medida de distancia geográfica física por una medida de distancia topológica. De acuerdo con los resultados, una mayor proximidad de Colombia con el mundo en términos de la ampliación de la conectividad y la articulación genera un acrecentamiento de las posibilidades de realizar una migración de tal manera que el aumento de la proximidad en un 10% genera un incremento de las migraciones equivalente al 0.3%. No obstante, la variable de distancia topológica no aparece como significativa.

Con lo anterior, es posible apreciar que pese a los beneficios que otorga la representación de la distancia desde una perspectiva topológica, en el sentido que permite dar cuenta de la accesibilidad espacial considerando la complejidad y el dinamismo del espacio geográfico, para este estudio resulta más adecuada la medida de distancia física, cuya significación fue alta en todas las regresiones.

Reflexiones finales

Las migraciones internacionales han tenido una creciente importancia en diferentes ámbitos a nivel global y han ganado una atención cada vez mayor en la agenda política internacional. Para el caso de la migración internacional de colombianos, la producción académica e investigativa ha sido amplia y diversa, particularmente en lo concerniente a las movilidades internacionales que se dieron en la década de 1960, que esbozaron algunos de los determinantes de dicho fenómeno. Los aportes para entender las causas de las movilidades han sido múltiples desde varias áreas del conocimiento, pero se han concentrado en una sola faceta de la migración. Por su parte, el abordaje integral de este fenómeno que comprende la inclusión de variables de todo tipo (sociales, políticas, económicas, geográficas y culturales) es aún limitado.

Tabla 2
Estimación de los determinantes para la emigración internacional de colombianos 1990-2015

Estimación de los determinantes para la emigración
internacional de colombianos 1990-2015

Los niveles de significación estadística presentados son *significativo al 1%; ** significativo al 5%; +significativo al 10%.


Tabla 2 (cont.)
Estimación de los determinantes para la emigración internacional de colombianos 1990-2015

Estimación de los determinantes para la emigración
internacional de colombianos 1990-2015

Los niveles de significación estadística presentados son *significativo al 1%; ** significativo al 5%; +significativo al 10%.


Esta investigación buscó dar cuenta de los principales determinantes de la emigración internacional de los colombianos entre 1990 y 2015 a través de un modelo gravitacional, metodología que favorece el contraste de múltiples variables para el análisis y comprensión de las movilidades. Cabe señalar que este internacionales que se dieron en la década de 1960, que esbozaron algunos de los determinantes de dicho fenómeno. Los aportes para entender las causas de las movilidades han sido múltiples desde varias áreas del conocimiento, pero se han concentrado en una sola faceta de la migración. Por su parte, el abordaje integral de este fenómeno que comprende la inclusión de variables de todo tipo estudio es pionero en Colombia debido a que ofrece un panorama amplio de las causas de las migraciones de la población colombiana y las motivaciones para elegir un país de destino. Además, otorga unas pautas metodológicas para el desarrollo de futuras investigaciones en esta temática.

A partir de diferentes especificaciones del modelo descrito en la ecuación (3) se encontró en primera instancia que en general los signos de los coeficientes coinciden con los planteamientos teóricos en torno a las migraciones. De esta manera, se aprecia que la existencia de diferenciales salariales genera un acrecentamiento de las movilidades, así como las desigualdades sociales, la presencia de violencia y la percepción de inseguridad o vulnerabilidad en el lugar de origen. Por su parte, las condiciones socioeconómicas y políticas favorables en el lugar de destino tienen un efecto de llamado sobre la población. Adicionalmente, se evidencia que las características particulares de los individuos tienen un peso importante en la decisión de migrar, son aquellos con un mayor nivel educativo y de capital humano acumulado los más proclives a emigrar.

La importancia significativa de los diferenciales salariales en la determinación de las movilidades muestra que los colombianos se trasladan hacia países en los cuales tengan la posibilidad de mejorar su promedio de ingresos. Vale la pena anotar que la relevancia de los salarios resulta ser mayor como factor de atracción que como factor de expulsión, con lo cual se infiere que los salarios en el exterior son un elemento preponderante que favorece la configuración de patrones de direccionalidad en los flujos migratorios de la población colombiana.

La importancia relativa de los diferenciales salariales se encuentra de cierta manera condicionada por otros factores como los niveles de escolaridad de los migrantes, su capital humano y las tasas de desempleo. La existencia de un promedio salarial más alto en un país no es suficiente para explicar las migraciones, teniendo en cuenta que ello no garantiza el acceso a mejores ingresos económicos; aquí juegan un papel vital la oferta de oportunidades para el desarrollo profesional y el crecimiento personal, así como las condiciones de empleabilidad favorables para las personas.

Otro de los aspectos identificado como significativo fue la distancia física. Si bien los cambios tecnológicos han generado una importante transformación de nuestro entorno que facilita las comunicaciones y los traslados en un tiempo cada vez más reducido, la distancia juega un papel preponderante en el sistema migratorio e influye en la orientación de sus corrientes en la actualidad. Un hallazgo interesante es que la elasticidad de la distancia se ve impactada de manera importante con la inclusión de las variables de capital humano y tasa de desempleo, de tal manera que la amortiguación del efecto de la distancia se da teniendo en cuenta que, por un lado, la cantidad de migrantes a una distancia dada es directamente proporcional al número de oportunidades disponibles (Faura Martínez & Gómez García, 2001; Herrera Carassou, 2006); por el otro, los sujetos con un mayor capital humano acumulado tienden a recorrer mayores distancias dada su capacidad adaptativa (Schwartz, 1973; Alberts, 1977; Rogers & Castro, 1982; Wilson, 2010).

Las políticas migratorias restrictivas medidas tienen un rol muy importante en la orientación de las corrientes migratorias. De acuerdo con los resultados de las regresiones, el establecimiento de visas en un país impacta las migraciones generando un crecimiento significativo en el número de inmigrantes colombianos que se dirigen hacia otros destinos.

Ahora, si bien se ha afirmado en el contexto de las migraciones internacionales que uno de los factores más significativos en la decisión de migrar para la población colombiana es la presencia de expresiones de violencia tanto en el país de salida como en el de llegada, los hallazgos revelan que esta no constituye un determinante significativo en las movilidades transfronterizas.

La desigualdad social expresada a través del índice Gini y la tasa de desempleo han sido factores enunciados ampliamente como causales importantes de la emigración de la población colombiana, y aunque en efecto el crecimiento de la desigualdad en el lugar de origen acrecienta el número de las migraciones y en el lugar de destino las disminuye, y el aumento de la tasa de desempleo en la sociedad de salida potencia las migraciones y en la de llegada las atenúa ni la desigualdad ni el desempleo se registran en el modelo como factores determinantes para la emigración.

La existencia o no de una proximidad lingüística no tiene un mayor impacto en la elección del destino. Aunque la similitud entre los idiomas oficiales de los territorios de origen y destino potencia las probabilidades de migrar, la divergencia entre los lenguajes no es vista como una barrera para el desplazamiento por parte de los colombianos.

La relación de colonialidad es uno de los determinantes con un mayor peso en la migración internacional de colombianos, lo cual se explica no solo por la cercanía cultural que Colombia tiene con España, sino también por el establecimiento de políticas migratorias bilaterales que han favorecido la entrada de migrantes provenientes de países con los que en algún momento España tuvo una relación colonial. Las exenciones de visado, el fomento de migraciones laborales, las políticas en favor de la reunificación familiar y la legalización de los inmigrantes son algunos de los aspectos que han repercutido de manera importante en la migración.

Finalmente, en cuanto a las recomendaciones para futuras investigaciones, queda abierta la posibilidad de investigar acerca de las consecuencias de la migración internacional de colombianos tanto en Colombia como en los países receptores en la esfera social, cultural y económica. Además, indagar sobre la composición de los flujos migratorios para ampliar el conocimiento acerca de este fenómeno.

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Notas

1 En la literatura asociada con la migración internacional de población colombiana, que se generó al menos hasta el primer lustro del siglo XXI, se encuentran múltiples referencias sobre la vocación de país de emigración que tradicionalmente ha tenido Colombia y es común encontrar alusiones sobre la conformación de una diáspora colombiana (Mejía-Ochoa, 2012; Guarnizo, 2006).

2 De acuerdo con la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (ISCED por sus siglas en inglés) de la Unesco, “La educación terciaria se basa o parte de los conocimientos adquiridos en la educación secundaria, proporcionando actividades de aprendizaje en campos especializados de estudio. Está destinada a impartir aprendizaje a un alto nivel de complejidad y especialización y consta de los niveles (…) de maestría, especialización o equivalente y doctorado o equivalente” (Instituto de Estadística de la Unesco, 2013, p. 48).

3 Los programas más importantes generados por el gobierno colombiano fueron: La Red Caldas, Colombia nos une y Es tiempo de volver. La Red Caldas surgió en 1991 con el objetivo de abrir canales de comunicación y apoyo entre los investigadores residentes en el exterior y la comunidad científica nacional en busca de canalizar hacia el país el potencial investigativo de los colombianos en el exterior y de estrechar lazos con organismos de cooperación científica internacional (Chaparro, Jaramillo & Quintero, 2016). El programa Colombia nos une fue creado en 2003 con el objetivo de generar un sistema de redes para el fortalecimiento de capital social, promover iniciativas para establecer contactos con los colombianos migrantes, ampliar los servicios sociales para esta población e incentivar su retorno (Cancillería Colombia, 2014). Por último, el programa Es tiempo de volver, avalado por Colciencias y puesto en marcha en 2014, se planteaba como objetivo específico el reclutamiento de colombianos especializados en el exterior y su retorno.

4 La selección del acervo de migrantes (población de nacionalidad extranjera residente en un territorio en un momento específico) como variable dependiente, en lugar del flujo migratorio (movimientos migratorios —entradas y salidas— de los individuos hacia un territorio durante un periodo determinado) obedece a la dificultad que representa el acceso a la información de los flujos de migración anuales y al hecho de que existen más fuentes y de mejor calidad dedicadas al registro de los acervos que al registro de los flujos.

5 Puesto que no fue posible recopilar los datos año a año para todas las variables, se optó por realizar cortes quinquenales de tal manera que la información utilizada en este estudio corresponde a los años: 1990, 1995, 2000, 2005, 2010 y 2015.

6 Dado que el dato de salarios no se encuentra disponible para todos los países ni para todos los años, se acudió a la variable PIB per cápita PPA como proxy de los salarios.

7 La ecuación de ingresos de Mincer estima el impacto de los años de educación y la experiencia laboral sobre las rentas laborales.

8 En este estudio solamente se considerará la variable Conflicto Político Interno para los países de destino puesto que dicha variable presenta multicolinealidad con la variable migración en el país de origen (Colombia).

9 Por ejemplo, en 2015 se suprimió el visado Schengen; sin embargo, este requerimiento permaneció vigente por más de 4 años, por lo cual, la variable VISA en 2015 toma un valor de 1 para los países del espacio Schengen incluidos en este estudio.

10 De acuerdo con Wilson (1996), un grafo es un conjunto de nodos que están unidos entre sí por aristas o ejes. De otra forma, este es una representación geométrica que muestra la existencia de relaciones entre puntos que pueden ser, entre otros, personas, países y empresas, mediante líneas.

11 La distancia geodésica es calculada utilizando el algoritmo de Dijkstra y la matriz de comercio entre los 178 países en la que las aristas o ejes corresponden a la participación del comercio bilateral entre los países i y j en el comercio mundial.

Notas de autor

* Socióloga y magíster en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia. Correo: splarottas@unal.edu.co ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8023-0719

Información adicional

Para citar este artículo: Larotta Silva, S. (2019). Determinantes para la migración internacional de colombianos entre 1990-2015 a partir de un modelo gravitacional. Territorios, (41), 69-100. Doi: http://dx.doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/territorios/a.7414

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