10.12804/revistas.urosario.edu.co/territorios/a.13386

Sección General


Gestión territorial del Parque Nacional Cabo Pulmo, México:
un análisis desde la teoría de las prácticas sociales

Territorial Management of Cabo Pulmo National Park, Mexico:
An Analysis from the Theory of Social Practices

Gestão territorial do Parque Nacional Cabo Pulmo, México:
uma análise a partir da teoria das práticas sociais


Jaime Matus-Parada 1

1 Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco, México.
División de Ciencias Biológicas y de la Salud.
Docente-investigador del Departamento El Hombre y su Ambiente.
Área de estudio: investigaciones socioecológicas a nivel comunitario y regional en zonas rurales.
jmatus@correo.xoc.uam.mx.
https://orcid.org/0000-0002-2865-5549


Recibido: 12 de junio de 2023
Aprobado: 7 de abril de 2025


Para citar este artículo: Matus-Parada, J. (2025). Gestión territorial del Parque Nacional Cabo Pulmo, México: un análisis desde la teoría de las prácticas sociales. Territorios, (53), 1-27. https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu. co/territorios/a.13386



RESUMEN

La gestión territorial tradicional de las áreas naturales protegidas impulsada por los gobiernos tiene una efectividad socioecológica discutible. En busca de una alternativa a este problema, esta investigación documenta un caso de gestión territorial basada en la comunidad. El trabajo se realiza desde la óptica de las teorías de la práctica para alcanzar una visión holística capaz de profundizar en la comprensión e interpretación del caso. El estudio se realizó mediante entrevistas semiestructuradas aplicadas a un grupo heterogéneo de involucrados en la gestión territorial, apoyadas por conversaciones, observaciones y revisión de documentos pertinentes. Los resultados fueron la construcción de un esquema de gestión territorial, que especifica la agencia de los habitantes y su interacción con factores estructuradores, un análisis de la funcionalidad de las prácticas y una reflexión sobre el potencial del estudio para orientar la configuración de paquetes de prácticas que resulten favorables para la mejora socioecológica.

Palabras clave: Prácticas sociales; enfoque socioecológico; gestión territorial; áreas naturales protegidas; estudios de caso.


ABSTRACT

The traditional territorial management of protected natural areas promoted by governments has a debatable socio-ecological effectiveness. In search of an alternative to this problem, this research documents a case of community-based land management. The work is carried out from the perspective of practice theories to achieve a holistic vision capable of deepening the understanding and interpretation of the case. The study was carried out through semistructured interviews applied to a heterogeneous group of those involved in territorial management, supported by conversations, observations, and review of relevant documents. The results were the construction of a territorial management scheme, which specifies the agency of the habitats and their interaction with structuring factors, an analysis of the functionality of the practices, and a reflection on the potential of the study to guide the construction of package configurations of practices that are favorable for socio-ecological improvement.

Keywords: Social practices; socioecological approach; territorial management; natural protected areas; case studies.


RESUMO

A gestão territorial tradicional de áreas naturais protegidas, conduzida por instâncias governamentais, apresenta eficácia socioecológica discutível. Em busca de uma alternativa a esse modelo, esta pesquisa documenta um caso de gestão territorial baseada na comunidade. O estudo adota o referencial das teorias da prática, para obter uma visão holística que aprofunde a análise e a interpretação do caso. A pesquisa foi realizada por meio de entrevistas semiestruturadas com um grupo heterogêneo de pessoas envolvidas na gestão territorial, complementadas por conversas informais, observações e análise de documentos pertinentes. Os resultados incluem a construção de um esquema de gestão territorial que explicita a agência dos moradores e sua interação com fatores estruturantes, uma análise da funcionalidade das práticas e uma reflexão sobre o potencial do estudo para orientar a configuração de conjuntos de práticas favoráveis à melhoria socioecológica.

Palavras-chave : Práticas sociais; abordagem socioecológica; gestão territorial; áreas naturais protegidas; estudos de caso.


Introducción

Relevancia del estudio de caso

La gestión territorial convencional de propiedad y manejo estatal de un Área Natural Protegida (ANP) a menudo agrava la pobreza de las personas que las habitan y no llegan a ser eficaces para conservar los recursos naturales de las que dependen dichos habitantes (Neger & Crespo, 2021). Por ello, se ha llegado a reconocer que tal gestión puede presentar varias limitaciones y deficiencias (Oviedo, 2002), las cuales parecen irse agravando con los desafíos que afronta la humanidad vinculados con los procesos de globalización, las recesiones económicas y últimamente con la pandemia del Covid-19 (Martínez & Montoya, 2021).

En ese contexto actual, resulta imperativo reforzar las iniciativas para comprender, discutir y poner en marcha formas alternativas de gestión que contribuyan a mejorar la manera de manejar una ANP. Bajo esta idea central, la presente investigación se aboca a ampliar la documentación de un caso de gestión territorial alternativo basado en la comunidad del Parque Nacional Cabo Pulmo. Este parque es considerado como una de las zonas protegidas más exitosas del mundo (CONANP-SEMARNAT, 2006) y se estima que, desde su decreto, ha mejorado el bienestar comunitario (Palafox-Muñoz & Arroyo-Delgado, 2020), así como ha incrementado un 463 % la biomasa ecosistémica, respecto a la existente antes de su creación (Rife et al., 2013).

Se plantea que el análisis de un estudio de caso puede contribuir a hacer visible los aspectos estratégicos de una gestión comunitaria no convencional, siempre y cuando el caso sea analizado desde una óptica de los procesos relevantes que lo dinamizan, ya que de esta forma el estudio puede adquirir no solamente interés científico, al ofrecer lecciones útiles para una teoría sobre la transición y el cambio social de comunidades desfavorecidas, sino también empírico, al sugerir vías para la reflexión y la acción futura para abordar la marginación de estos colectivos humanos (Lai, 2023). En este marco de ideas, se plantearon los siguientes tres objetivos para el estudio: 1) documentar la dinámica local de desarrollo y el establecimiento de las prácticas relacionadas con la gestión territorial en el Parque Nacional Cabo Pulmo, 2) realizar un análisis crítico de la funcionalidad de las prácticas en términos de mejoras socioecológicas y 3) reflexionar sobre el potencial del estudio para contribuir en la mejora de otras comunidades rurales que coexisten con recursos naturales de importancia ecológica. Estos objetivos confluyen en la aspiración de contribuir a los desafíos que implican las innovaciones de base comunitaria, a sabiendas de que, frecuentemente, se encuentran menos protegidas que las iniciativas impulsadas por el estado o por el sector empresarial, debido a la limitada influencia política de dichas comunidades y a su pobre ajuste a los sistemas de producción y financiación que tienden a favorecer los proyectos orientados al mercado de gran escala (Strachan et al., 2015).

Capacidad de gestión de las comunidades rurales

Diversos estudios sobre la gestión comunitaria de recursos naturales concuerdan con las ventajas de transferir el control de la toma de decisiones sobre los recursos, del estado a las organizaciones locales1 y que, por tanto, es crucial reconocer y elevar el papel de las comunidades locales en la gestión de sus recursos. También existen trabajos que han señalado las dificultades para que las comunidades rurales ejerzan su capacidad de gestión, entre las cuales se encuentran: el aislamiento geográfico, los conocimientos limitados y la falta de programas e instalaciones adecuadas (Houdelatth, 2008). Asimismo, debe considerarse la falta de acuerdos y la ambigüedad que se constata para definir cuáles son los componentes estratégicos de la capacidad de gestión comunitaria para llevar a resultados eficaces y efectivos (Hernández & Rivera, 2021).

Aquí se parte de la idea de que no existe un modelo único de gestión comunitaria, ya que esta variará de acuerdo a una serie de particularidades, tanto sociales como ecológicas (Li et al., 2019). Pero, en términos generales, se piensa la gestión comunitaria como un proceso de equilibrio entre la explotación y la conservación de los recursos naturales y que deriva en la creación o en el mejoramiento del bienestar social, económico y ecológico de la comunidad (Armitage, 2005). Además, se desea señalar que este trabajo privilegia un enfoque funcional sobre uno estructural para el análisis de la gestión comunitaria (Long et al., 2022). Desde esta óptica, los atributos estructurales de las comunidades rurales, tales como actitudes de habitantes, conocimientos, habilidades, educación, capacitación, liderazgo, conciencia o infraestructura, resultan menos prioritarios frente a la capacidad de la comunidad, en principio, para establecer relaciones internas entre sus habitantes y, en segundo lugar, para establecer relaciones funcionales entre la comunidad y los diferentes sistemas que conforman su entorno.

Desde una óptica funcional, la gestión comunitaria de recursos naturales conforma una unidad de análisis dinámica y abierta, la cual incorpora la vinculación constantemente entre actores internos y externos (Hernández & Rivera, 2021). La base empírica de esta óptica la conforman los hallazgos que han mostrado cómo la gestión comunitaria puede declinar o desaparecer en función, tanto de las interacciones que mantienen entre sí los habitantes de una comunidad, como de la interacción de estos habitantes con su ambiente externo (Li et al., 2019). Las relaciones comunitarias endógenas hacen referencia a la forma en que los habitantes de una comunidad interactúan a nivel local, ya sea a nivel individual o mediados por estructuras de poder político y económico. En estas relaciones, los habitantes toman acciones personales para resolver conflictos internos o llegan a asumir roles de liderazgo para mejorar su calidad de vida, ya sea para responder a las tensiones comunitarias internas, o bien, para crear y aprovechar oportunidades orientadas a satisfacer sus necesidades diversamente definidas (Hutchings et al., 2017). Las relaciones exógenas se generan entre los habitantes y los sistemas que conforman el entorno comunitario (ver figura 1), en ocasiones, estas relaciones se establecen con el espacio geográfico que constituye el componente natural y físico, el cual contiene los recursos naturales que conforman la base de las actividades productivas (Hernández & Rivera, 2021). En otras ocasiones, las relaciones se conforman entre la comunidad y los diferentes niveles de gobierno o con instituciones y organizaciones de apoyo, como centros de educación e investigación u organizaciones no gubernamentales. En estos casos, la comunidad puede participar en la definición de las regulaciones de sus actividades o negociar ayudas externas en formas de apoyos financieros, asesoramientos técnicos o de gestión (Hutchings et al., 2017). La comunidad también puede tener relaciones con los integrantes de otras comunidades, con el fin de fortalecer su capacidad para acceder y movilizar recursos (Chaudhury et al., 2017), mediante el establecimiento de flujos de recursos como mano de obra, capital, material e información (Wu & Liu, 2020).

Prácticas sociales y capacidad de gestión comunitaria

La gestión de una comunidad puede analizarse de diferentes maneras, en este caso, se realiza desde una óptica de las teorías de la práctica debido a sus ventajas teóricas y empíricas (Hampton & Adams, 2018). Estas teorías permiten un alto nivel de comprensión de las situaciones, pues la mirada holística que orienta, se aleja de delegar la responsabilidad a lo meramente individual o, en caso contrario, en visiones puramente institucionales o tecnológicas (Laakso et al., 2021). Esto es así porque estas teorías desplazan la unidad de análisis de lo micro (individuos) o lo macro (instituciones, infraestructuras, sociedad) a ensamblajes de cuerpos, objetos, competencias y significados culturales que constituyen las prácticas con un sentido funcional y no estructural (Reckwitz, 2002).

Desde las teorías de las prácticas, la gestión comunitaria puede entenderse como un conjunto de paquetes de prácticas2 que interactúan continuamente para vincular acciones comunitarias individuales y colectivas (ver figura 1), en un contexto restringido por diferentes condiciones sociales, económicas y ecológicas. Una mirada como esta, no solo puede permitir una comprensión más integral del comportamiento comunitario para gestionar los recursos naturales, sino que puede orientar intervenciones que auxilien en su transformación, desde una perspectiva socioecológica capaz de proponer formas de intervención más profundas que las típicas de la agenda de cambio de comportamiento (Browne, 2015).

Figura 1. Representación de la combinación de interacciones vinculantes internas y puente

Fuente: elaboración propia.


Este estudio de caso pone énfasis en las prácticas sociales utilizadas por una comunidad para gestionar sus recursos naturales y dichas prácticas son entendidas por estar constituidas por sentido, competencia y materialidad (Watson et al., 2012). Con este tipo de comprensión, se plantea que el empleo de este enfoque puede ampliar la posibilidad para examinar y explicar críticamente cómo se alimentan y reproducen comportamientos de gestión (Barz, 2023). Asimismo, este enfoque alienta una visión de la acción en contexto y ha manifestado tener un potencial para develar las interrelaciones internas y externas implicadas en la gestión comunitaria, así como dar cuenta de los procesos culturales que pueden llegar a generar y sostener a dicha gestión (Spurling & Mcmeekin, 2013).

Los procesos alternativos para crear, modificar o sustituir prácticas constituye un campo creciente de investigación (Guillén et al., 2023), dentro de estos estudios, los de base comunitaria han sido menos frecuentes, pero son los que están mostrando un mayor crecimiento (Oviedo, 2002). Lo que han informado dichos estudios es que las distintas comunidades muestran diferencias cruciales sobre qué actores de la comunidad participan y sobre cuáles son los factores contextuales que tienen el poder de dar forma y definir las prácticas (Zwart et al., 2021). De esta forma, frente a la pregunta: ¿cómo cambian las prácticas sociales en las innovaciones de base comunitaria?, la respuesta, por el momento, es que pueden cambiar de múltiples formas, dependiendo de los rasgos particulares de los miembros de las comunidades y de sus formas de interacción, así como de la singularidad de los distintos factores que conforman el contexto comunitario. En esta potencial divergencia de alternativas para el cambio socioecológico, las teorías de la práctica social pueden guiar una lectura holística de las propiedades de los integrantes comunitarios y de sus factores estructurales y, solo desde esta base, se podrán hacer sugerencias de caminos viables a seguir para incidir en un cambio venturoso de prácticas sociales.

Metodología

Área de estudio

El Parque Nacional Cabo Pulmo se ubica en el Mar de Cortés, en la punta suroriental de la península de Baja California Sur, México (ver figura 2), la movilización para establecer el parque se posibilitó debido a que los integrantes comunitarios capitalizaron el poder de las redes digitales para articularse con comunidades vecinas, con gobiernos locales y nacionales, con grupos ambientalistas e investigadores universitarios (Langle et al., 2017). Gracias a este trabajo, el 6 de junio de 1995 Cabo Pulmo fue oficialmente reconocida como ANP. La comunidad que habita Cabo Pulmo no solo se caracteriza por tener el crecimiento poblacional anual más bajo de la región, sino por su baja población: para el año en que se decretó el ANP, se registraron 55 pobladores, en el 2000 esta cifra subió a 71 y para el 2020 la cifra aumentó a 121 (Trejo, 2021).

Figura 2. Ubicación del área de estudio

Fuente: elaboración propia.


Al interno de la comunidad, y a pesar del pequeño grupo de pobladores existentes, se reportan marcadas divisiones sociales entre los tres sectores poblacionales identificados: 1) extranjeros que han construido en el lugar sus segundas residencias, 2) pobladores descendientes de las familias pioneras del lugar y 3) pobladores de más reciente arribo. Localmente, se ha denunciado que el sector de mayor el poder es el de extranjeros, dado que poseen mejores servicios públicos, el resto de los sectores carece de servicios básicos, como agua, electricidad, centros de salud, carreteras e instituciones educativas. Los familiares descendientes de los pioneros tienen una mayor participación en las organizaciones comunitarias y cuentan con un mayor poder de decisión (habitante 2, comunicación personal marzo del 2022).

Las relaciones externas de la comunidad de Cabo Pulmo con los poblados vecinos han sido, por un lado, exitosas, ya que han podido lograr su colaboración para detener invasiones territoriales en la región, pero conflictivas, debido a las restricciones de las actividades pesqueras asociadas al decreto de la ANP (Mooney et al., 2021). También tienen conflictos con los visitantes por el uso y aprovechamiento de los recursos naturales del lugar (plantas, piedras, arrecifes), dado que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) no tiene poder jurisdiccional para hacer cumplir las reglas (Rife et al., 2013). Por otro lado, existen tensiones entre la comunidad y los distintos niveles de gobierno, pues históricamente la comunidad ha carecido de apoyo gubernamental (Palafox-Muñoz & Arroyo-Delgado, 2020). Pero tal vez el conflicto de mayor envergadura sea el relacionado con la inseguridad territorial existente en el lugar, puesto que genera conflictos derivados de la imprecisión de la tenencia de la tierra y da lugar a invasiones de tierras por personas que claman ser dueñas legítimas (Anderson, 2017).

Herramientas de investigación

Con el fin de indagar las prácticas sociales, a mediados de 2020 se conformó un guion básico de entrevista abierta con preguntas capaces de generar un diálogo orientado por los entrevistados y que permitiera explorar las aportaciones individuales y colectivas sobre el sentido, la materialidad y la competencia de las prácticas de gestión territorial (Watson et al., 2012). El paso siguiente consistió en definir a las personas a entrevistar, para ello se realizó una invitación a distintos personajes sugeridos por pobladores locales. De esta forma, se conformó un grupo heterogéneo de cinco funcionarios gubernamentales; 27 habitantes permanentes del lugar, que participaban regularmente en las asambleas comunitarias y algunos de los cuales eran cabezas de empresas turísticas familiares; 12 guías turísticos e instructores de buceo; cuatro turistas; dos abogados ambientales, que colaboran regularmente con un Consejo Asesor de la localidad, y cuatro investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California, titulados a nivel de doctorado y con antecedentes disciplinarios sobre ecología marina y aspectos de sociología de comunidades. Todas las entrevistas se clasificaron de acuerdo al tipo de entrevistado (funcionario, habitante, guía, turista, abogado e investigador), asignándoles un número consecutivo en cada categoría para poder citarlas.

Debido a la pandemia del Covid-19, las entrevistas se realizaron hasta marzo y abril de 2022, la información obtenida se complementó con conversaciones informales, revisión de documentos del lugar y observación no participante. Todas las entrevistas se grabaron y transcribieron textualmente. Después, la información obtenida se codificó y clasificó según un esquema de análisis construido para la investigación. El total de la información recopilada se analizó con el mayor detalle posible, relacionando las declaraciones con los entrevistados para localizar sus contribuciones a las prácticas de gestión.

Para el tercer objetivo de la investigación, que tiene un carácter predominantemente interpretativo, se utilizó la técnica documental, mediante la cual se consultaron fuentes bibliográficas especializadas en cambios o transiciones sociales a través de la reconfiguración, sustitución o creación de prácticas. En paralelo, se revisaron documentos de organismos oficiales federales y estadísticas de lugar para obtener información que posibilitara contextualizar y sustentar los argumentos presentados en la interpretación y en el análisis final.

Configuración del sistema de gestión territorial de Cabo Pulmo

No todos los teóricos de la práctica social denominan de la misma forma a sus constituyentes elementales, pero Watson, Pantzar y Shove (2012) proporcionaron un marco conceptual simple que ha resultado funcional para identificar y caracterizar a las prácticas sociales. La propuesta de estos autores se retoma en este trabajo para analizar a las prácticas debido a su sencillez y a lo trascendente que ha resultado su estructura propuesta, la cual consiste en diferenciar en las prácticas a tres elementos principales: sentido (significados simbólicos, ideas y aspiraciones), competencia (habilidades, conocimientos, técnicas) y materialidad (cuerpos, cosas, tecnologías y entidades físicas tangibles). Estos elementos principales se analizan para identificar los procesos que los nutrieron y los distintos actores que intervienen en ellos.

El sentido de las prácticas

En Cabo Pulmo, la particularidad de su sentido de las prácticas tiene sus raíces en los primeros pobladores del lugar, dedicados en ese entonces a la pesca de grandes especies (de varios géneros, pero principalmente: Ocyurus, Epinephelinae, Istiophorus) y, después, a la extracción de perlas. En ambas actividades productivas, esos pioneros del lugar fueron testigos del deterioro del arrecife coralino y su declive de biomasa. Estas experiencias sensibilizaron a los habitantes de la comunidad sobre los impactos antrópicos en el medio natural, situación que les proporcionó un sentido claro y compartido de encontrar formas alternativas de aprovechamiento de sus recursos valiosos que no los pusieran en riesgo (habitante 3, marzo 2022, comunicación personal). Actualmente, ese sentido básico ha evolucionado a través de procesos comunitarios y extracomunitarios; en los primeros, los habitantes han ido reajustando el sentido de sus prácticas a través de sus necesidades, aspiraciones e intereses, característica no exclusiva de Cabo Pulmo, dado que se ha documentado en otras comunidades similares (Riemann et al., 2011). De acuerdo con la información obtenida, en la localidad estudiada los habitantes han enriquecido y reconfigurado su sentido comunitario a través de las experiencias de trabajo y de las interacciones que han mantenido al interno de la comunidad: "nuestras necesidades e intereses se han ido ajustando, primero nos movió el que arrecife de coral no desapareciera, después nos centramos en mejorar nuestros ingresos, ahora peleamos mucho por tener centros de salud, viviendas dignas, seguridad y educación" (habitante 12, comunicación personal, marzo del 2022).

En las comunidades rurales, los procesos extracomunitarios surgen en la interacción de los habitantes con su estructura social contextual (Jociles, 2018). En Cabo Pulmo, los habitantes interactúan con diversos sectores contextuales (ver figura 4), pero principalmente con tres de ellos: instituciones científico-educativas, organizaciones no gubernamentales e instituciones de gobierno (funcionario 1, comunicación personal, abril del 2022). Esta interacción se genera mediante asambleas comunitarias en donde se debate de manera colectiva, desde los planteamientos básicos, hasta las acciones de manejo recomendadas, los usos permitidos, las actividades prohibidas y la problemática de cada una de las unidades ambientales generadas en la zonificación del ANP. La participación de cada sector contextual en la definición del sentido de las prácticas es muy particular, por ejemplo, las instituciones científico-educativas han ampliado el sentido de conservación de lo local a lo regional, al hacer conscientes a los pobladores del papel que juegan los corredores ecológicos para la conservación del coral, de tal manera que ahora se detecta un interés comunitario por encontrar formas o mecanismos para vigilar el funcionamiento de estos corredores costeros naturales, los cuales permiten el intercambio genético entre poblaciones de coral (investigador 4, comunicación personal, abril del 2022).

En el análisis de las prácticas, se considera que la agencia y la estructura social se reconfiguran de manera mutua (Schatzki et al., 2001), esto es un marco explicativo del porqué los procesos comunitarios y extracomunitarios descritos se van conformando mutuamente y, en Cabo Pulmo, es intensa la interacción: habitantes - sectores contextuales, a diferencia de otras comunidades donde dicha comunicación no siempre es fluida (Brenner, 2010). Esta definición evolutiva del sentido de las prácticas se empareja a un trabajo de colectivización que tiende a difundir y a generalizar dicho sentido; las asambleas periódicas que, en la cotidianidad, se realizan el primer miércoles de cada mes son la base de esta socialización comunitaria (habitante 9, comunicación personal, marzo del 2022). Esta colectivización se genera por el bajo conflicto de sus integrantes, por su número reducido y porque, gran parte de ellos, están emparentados, lo que facilita marcadamente un proceso denominado normalización de prácticas (Roysen & Mertens, 2019), a través del cual el sentido adquiere un carácter comunitario.

El sentido colectivo comunitario es algo difícil de alcanzar para un gran número de comunidades, en donde surgen tensiones e interacciones conflictivas entre sus integrantes, las cuales no favorecen una valoración cultural compartida (Zwart et al., 2021). Así, en Cabo Pulmo se constata una colectivización del sentido de las prácticas, pero no está exenta de conflictos internos pues aunque, en teoría, la estructura comunitaria es totalmente horizontal, en la práctica no todos los habitantes cuentan igual, pues se detectan tres familias centrales (descendientes de los primeros colonos), cuya influencia, en voz y voto, suele ser mayor, lo que genera cierta inconformidad en el resto de los habitantes (habitante 6, comunicación personal, marzo del 2022). A nivel extracomunitario, se detecta que el sentido de los distintos sectores contextuales se centra en la conservación del ecosistema coralino, lo cual contrasta con un sentido comunitario no centrado solo en dicho ecosistema, sino que también involucra los aspectos económicos relacionados con los ingresos comunitarios y las cuestiones sociales asociadas al bienestar comunitario (funcionario 3, comunicación personal, abril del 2022).

La competencia de las prácticas

La competencia de las prácticas sociales también se ha construido con las aportaciones de los integrantes comunitarios y de los sectores contextuales. Al interno de la comunidad, los habitantes aportan a las competencias comunitarias cuatro grandes procesos que, con fines de diferenciación, se denominan aquí: aprendizaje formal, aprendizaje por actividades laborales, aprendizaje por interacción en red y aprendizaje por participación (ver figura 3). El aprendizaje formal se ha dado gracias al esfuerzo de distintos integrantes comunitarios para prepararse mediante cursos formales o capacitaciones específicas. Este tipo de aprendizaje inició con el apoyo a un integrante de una familia pionera para capacitarse en aspectos organizacionales, ecológicos y legales de conservación de recursos (habitante 26, comunicación personal, marzo del 2022). Posteriormente, esta formación pionera orientó a otros integrantes para que se capacitaran en diversos campos cognitivos que resultaban necesarios para la comunidad.

Figura 3. Procesos de aprendizaje generadores de competencias de las prácticas sociales

Fuente: elaboración propia.


El aprendizaje por actividades laborales se genera gracias a las experiencias directas que los pobladores tienen al realizar sus actividades en diferentes campos de desempeño, donde destaca el guía turístico, pues son ellos los que tienen experiencias directas con los arrecifes coralinos y, por ello, son los generadores del conocimiento ecológico local. También son los primeros en darse cuenta de los impactos antrópicos hacia el medio natural (habitante 13, comunicación personal, marzo del 2022). Otro campo de desempeño crucial es el de los empresarios comunitarios, quienes interactúan directamente con el mercado de turistas del que subsiste la comunidad. Como sucede en otros lugares, estos empresarios sustentan las competencias para atender las demandas de los turistas (Bargeman & Richards, 2020), incluyendo el transporte, la hospitalidad y la gastronomía, además de otras que amplían la competencia para atender a este sector (Lamers et al., 2017).

El aprendizaje por interacción en red y el aprendizaje por participaciones comunitarias son totalmente sociales en el sentido de que surgen de las interacciones con otros, en procesos de carácter dialógico donde los participantes discuten y negocian sus diferentes percepciones. Este tipo de aprendizaje solo puede producirse en lugares con cierta horizontalidad entre los integrantes y con reducidas relaciones de poder (Aubert et al., 2009). En Cabo Pulmo, este tipo de aprendizaje ha sido exitoso, dado que distintos miembros de la comunidad reconocen haber mejorado su competencia, en desempeños específicos, a través de las interrelaciones que mantienen con otros integrantes (investigador 4, comunicación personal).

En la construcción extracomunitaria de las competencias comunitarias, se ha notado una priorización de la vinculación de los habitantes con los investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Producto de esta vinculación han surgido capacitaciones claves para situar estratégicamente a la comunidad en un contexto político-económico más amplio y, con ello, empezar a recibir recursos materiales y cognitivos provenientes de organizaciones e instituciones contextuales (habitante 17, comunicación personal, marzo del 2022). Los recursos cognitivos suelen ser cruciales para promover el desarrollo y el cambio de prácticas (Lai, 2023), en Cabo Pulmo se ha seguido una estrategia de alto uso de recursos cognitivos porque los habitantes se han preocupado por buscar y mantener vínculos con centros de investigación (Palafox-Muñoz & Arroyo-Delgado, 2020). Además, porque entre las características de los integrantes comunitarios aparecía tener amplias capacidades de aprendizaje y porque, entre sus factores contextuales, se encontraban instituciones de investigación de un buen nivel y con disposición a colaborar (funcionario 5, comunicación personal, abril del 2022). Estas condiciones, internas y externas, son excepcionales para las comunidades rurales que habitan en las anp del país, pues la mayoría se ubica en lugares poco comunicados y sus pobladores no están familiarizados con los procesos de capacitación y educación formal (Barkin & Warnholtz, 2015), de tal forma que la población tiene pocas oportunidades para recibir y aprovechar insumos educativos que resulten pertinentes y sean de carácter operativo (Maldonado-Villalpando et al., 2022). En tales condiciones, una alternativa de los insumos cognitivos sería iniciar con una configuración sociomaterial básica, que tenga la capacidad de promover el aprender haciendo, el cual es un proceso propio de los integrantes de las comunidades rurales (O'Leary et al., 2020), no obstante esta alternativa siempre existe el desafío de obtener los recursos necesarios para construir una base sociomaterial.

Los recursos cognitivos, obtenidos por los habitantes de Cabo Pulmo, los posibilitó para hacer cambios socioinstitucionales al interno de su comunidad, pero estos alcances y logros no han estado exentos de conflictos. Algunas de estas competencias se encuentran sin desarrollo por la pesca furtiva ejercida por pescadores externos a la comunidad; por otra parte, desde hace años, las relaciones vecinales en las áreas terrestres han sido conflictivas, ancladas en problemas de tenencia de la tierra, pues existe una falta de legitimidad sobre la propiedad de diversas parcelas (funcionario 4, comunicación personal, abril del 2022). Quizás, el problema más grave al que la población se ha enfrentado está relacionado con las empresas inmobiliarias que manifiestan constantemente su interés por la apropiación de bienes colectivos, como son las playas, ya sea para el desarrollo de proyectos megaturísticos o inmobiliarios, los cuales implican una demanda de recursos naturales que pone en riesgo las capacidades ecológicas del área (abogado 2, comunicación personal, abril del 2022).

La materialidad de las prácticas

Las prácticas de gestión territorial comunitarias están habilitadas y moldeadas por las reconfiguraciones de lo material, de tal manera que, para comprender dicha gestión, así como su aparición, rendimiento y complejidades, se deben considerar los aspectos materiales involucrados. Esto no sucede únicamente con estas prácticas, en general todas están vinculadas a infraestructuras, dispositivos físicos y a otro tipo de recursos (Shove, 2017). Pero los aspectos materiales no tienen la misma relevancia para los distintos tipos prácticas, por ejemplo, lo material es crucial en comunidades pesqueras, cuyas artes de pesca, así como la infraestructura con la que cuentan para realizar su actividad, definen lo que se puede o no hacer (Barz, 2023). En forma particular, en Cabo Pulmo los aspectos materiales resultan muy limitativos para las prácticas asociadas a los servicios comunitarios: "nosotros carecemos de instalaciones para extraer y distribuir el agua, solo tenemos un pozo, no tenemos iluminación en las calles, ni tenemos buenas carreteras y eso nos limita mucho" (habitante 22, comunicación personal, marzo del 2022).

En una comunidad, los aspectos materiales no se encuentran aislados, sino que existen arreglos que conforman un contexto sociomaterial (Watson et al., 2012). Este puede tener mayor peso que los esfuerzos ideológicos, culturales o cognitivos para definir los diferentes paquetes de prácticas (Fuentes & Fuentes 2022). En la localidad estudiada, los aspectos materiales asociados a la comunicación digital han tenido fuertes implicaciones en las prácticas turísticas:

La mayoría de los turistas que nos visitan vienen por el contacto que se hace con ellos en las redes digitales, también este tipo de comunicación nos pone en contacto con otras comunidades y de esta forma se han resuelto algunos problemas sobre cómo manejar algunos problemas ecológicos. (habitante 17, comunicación personal, marzo del 2022)

Este contexto sociomaterial no es continuo, se reconfigura y de esta forma transforma el marco de realización de diferentes paquetes de prácticas (Hoolohan & Browne, 2020).

En muchas comunidades rurales los apoyos del gobierno para la conformación del contexto sociomaterial es limitado y se deja este problema a las estrategias que logran implementar los actores locales (Vasstr0m & Normann, 2019). Este es el caso de Cabo Pulmo, donde los pobladores participan con sistemas de iluminación alternativos, con instalaciones comunales para recibir y procesar basura y con distintas instalaciones destinadas a la captación y distribución del agua. Resalta la participación de las empresas familiares al contribuir con la construcción de instalaciones para atender a los turistas y al comprar embarcaciones, utensilios, equipo e instrumentos utilizados en la actividad turística. Asimismo, algunas familias participan en la construcción de distintas edificaciones destinadas al hospedaje y a la alimentación de turistas: restaurantes, cabañas de diferente tipo, casas o habitaciones (habitante 24, comunicación personal, marzo del 2022).

La funcionalidad del modesto contexto material de Cabo Pulmo, se debe, en parte, al buen manejo financiero de las actividades comerciales al interno de la comunidad mediante las empresas familiares, pero la limitación de este desarrollo es que las configuraciones materiales no evolucionan como un proceso colectivo, sino que es definido por los intereses familiares particulares. El problema en una situación como la descrita es que, como sucede en diferentes comunidades, las familias tienen una capacidad material diferente y las más ricas en este aspecto tienen la mayoría de las relaciones sociales y un mayor poder comunitario (Redhead et al., 2023). En este contexto, algunas familias se encuentran limitadas para aportar aspectos materiales a la comunidad y se sienten excluidas de las decisiones de la gestión comunitaria (investigador 1, comunicación personal, abril del 2022). Por el momento, no se detectan mecanismos de retroalimentación de prácticas que vayan mejorando continuamente y ajusten a las características internas de la comunidad.

Alcances y limitaciones de las prácticas de gestión territorial

Como se mencionó en la introducción, la capacidad de gestión territorial comunitaria es definida por relaciones endógenas y exógenas fuertemente vinculadas (Wu & Liu, 2020) y, en la actualidad, requiere de procesos de creación, implementación y difusión de paquetes de prácticas que posibilitan procesos sociales en diferentes áreas y mantengan una adaptación a la dinámica de los entornos modernos (Howaldt & Schwarz, 2017). En Cabo Pulmo, los diferentes paquetes básicos de prácticas tienen niveles de éxito disímiles; en un análisis, se separan en cinco grandes rubros, uno de ellos referido a las prácticas endógenas y cuatro más a las prácticas exógenas: sustento, cuidado ecológico, colaboración en red y gestión de apoyos.

Paquete de prácticas endógenas de bienestar comunitario

Este paquete, asociado al bienestar comunitario, es débil por las carencias comunitarias en educación, seguridad, casas dignas, servicios de agua, luz, caminos, así como la salud en general (ver figura 4). Estos servicios comunitarios son controlados por un comité de desarrollo local, el cual discute los aspectos relacionados con la mejora de las condiciones de vida de la localidad. La guía de estas acciones es un programa de uso público comunitario que ha tenido dificultades para llevarse a cabo por conflictos internos: la tenencia de la tierra. Así, por ejemplo, fracasan repetidamente los proyectos para introducir energía eléctrica en la zona al desconocerse la propiedad de la tierra por la que deben transitar las instalaciones (funcionario 3, comunicación personal, abril del 2022). Los que llevan a cabo estas prácticas son grupos de trabajo definidos por el comité de desarrollo local y sus prácticas concretas tienen un claro sentido ambiental, el cual implica apagar las luces, recoger y reciclar desechos, promover el establecimiento de centros escolares y de servicios médicos, utilizar modos de viaje sostenibles y mejorar la cobertura de servicios básicos, como drenaje, agua potable o energía eléctrica. Todo esto involucra superar las condiciones de rezago que históricamente ha tenido la comunidad de Cabo Pulmo, situación que, a decir de sus pobladores, no resulta fácil, pues esta comunidad es una de las más alejadas del desarrollo socioeconómico estatal y municipal y es considerada una comunidad olvidada por el Estado (habitante 3, comunicación personal, marzo del 2022).

Figura 4. Representación del sistema de gestión territorial de Cabo Pulmo

Nota. El grosor de las líneas de las elipses de los paquetes de prácticas indican su nivel de desarrollo.
Fuente: elaboración propia.


Paquete de prácticas de sustento: la gestión turística

De la gestión turística depende no solo el sustento de los habitantes permanentes, sino también de los pobladores de localidades vecinas que llegan ahí a trabajar. Oficialmente, un subconsejo comunitario se aboca en aquellas acciones vinculadas a un instrumento de planeación, regulación y ordenamiento de las actividades turístico-recreativas, denominado programa de uso público. Un papel protagónico lo ejercen las empresas familiares, que ponen en marcha las decisiones de gestión de la oferta turística, enmarcadas por la supervisión del subconsejo del programa de uso público y acotadas por sus recursos disponibles, los cuales son heterogéneos para las distintas empresas familiares. Las prácticas concretas consisten en el manejo de embarcaciones; la instrucción de turistas en buceo; la renta de equipo para actividades acuáticas; la guía de paseos turísticos de buceo, snorkel, pesca deportiva y fotografía submarina, y la administración de instalaciones de hospedaje y de alimentos (guía de turistas 2, comunicación personal, marzo del 2022). La oferta de servicios turísticos genera disensiones debido a que es atendida por empresas familiares que compiten internamente, siendo las menos competitivas aquellas con menores recursos disponibles. Las deficiencias de infraestructura turística son otro reto, con carencias de servicios públicos: energía eléctrica, pavimentación de las vías de comunicación y agua, así como por las restricciones impuestas por las temporadas de condiciones climáticas adversas para el tipo de oferta turística que ofrecen los prestadores de servicios (habitante 20, comunicación personal, marzo del 2022).

Paquete de prácticas de cuidado ecológico

En el área marina, el cuidado ecológico se centra en la gestión del arrecife coralino, en el área terrestre este cuidado se realiza mediante la regulación del uso del suelo. En el mar, el órgano comunitario encargado de regular el arrecife es el subcomité de capacidad de carga, responsable de prácticas como el mantenimiento de los servicios ecosistémicos, la conservación de las condiciones de los hábitats, la prevención y la atención de los efectos de disturbios naturales, la vigilancia de la articulación paisajística de los ecosistemas, la restauración y la mejora de las áreas ecosistémicas dañadas, el fortalecimiento de las poblaciones y comunidades mediante la selección de organismos y el control de impulsores distales de gran escala asociados con el cambio climático (investigador 3, comunicación personal, abril del 2022). La amplitud de las prácticas rebasa la capacidad del subcomité de capacidad de carga, por lo que es común que los habitantes, al interaccionar con el entorno natural, tomen decisiones a partir de su propia experiencia. Así, por ejemplo, se observa a instructores de buceo evitar llevar a turistas a las áreas del arrecife que en ciertas temporadas se encuentran más vulnerables, según su experiencia. Como en muchas comunidades, en los ecosistemas terrestres de Cabo Pulmo, inciden múltiples causas en el uso del suelo que mantienen interacciones complejas (Meyfroidt et al., 2018). El ANP está zonificada en: (a) zona de preservación, (b) zona de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y (c) zona de uso público (ver figura 5). Cada una de dichas zonas posee sus prácticas específicas de regulación, pero, en general, su orientación consiste en protegerlas de invasiones o de establecimientos costeros que pongan en riesgo el mantenimiento de la estructura de usos actuales. Todos los habitantes de Cabo Pulmo participan en la regulación del uso y en la vigilancia cotidiana que se ejerce efectivamente sobre un 40 % a 60 % del territorio de la ANP. Se estima que el resto del área llega a ser utilizada por vecinos que aprovechan la falta de vigilancia en zonas específicas (abogado 1, comunicación personal, abril del 2022). Este tipo de prácticas han sido exitosas debido al relativo aislamiento del ANP y a la capacidad de sus habitantes para vincularse con actores, organizaciones e instituciones que han impedido que, tanto dentro del área como en las inmediaciones, el suelo costero entre en el mercado inmobiliario y forme parte de la especulación comercial incitada por compañías constructoras e inmobiliarias (Investigador 2, comunicación personal, abril del 2022).

Figura 5. Zonificación del ANP

Fuente: adaptado de Arizpe (2004).


Paquete de prácticas de colaboración en red y gestión de apoyos

El trabajo de la comunidad hacia metas relacionadas con su proyección, más allá del contexto local y el establecimiento de relaciones a nivel individual, institucional y con las comunidades vecinas, ha constituido la base para conformar sinergias y relaciones colaborativas a todos esos niveles. Esto ha devenido en un fortalecimiento comunitario, realizado a través de prácticas de colaboración en red, las cuales están resultando nodales para que los habitantes intercambien experiencias y ganen apoyos. El control de estas prácticas lo lleva la asamblea comunitaria, la cual define las interacciones con la coalición de organizaciones de la sociedad civil, actores académicos y diversas instituciones. La asamblea guía, pero los diferentes grupos de habitantes son los que realizan prácticas concretas: edición de reportajes, difusión de imágenes y videos, participación en talleres, simposios y congresos, establecimiento de relaciones con diferentes agentes y la obtención y difusión interna de contenidos políticos y ecológicos (habitante 12, comunicación personal, marzo del 2022). La gran deficiencia de estas prácticas es la provisión de subsidios monetarios y materiales. Los grupos de habitantes no han podido conseguir, en forma sistemática, subvenciones directamente relacionadas con el mejoramiento de la infraestructura de oferta turística, así como de los servicios básicos de agua, luz, educación o salud. Tampoco se detecta una política comunitaria, tanto para obtener subvenciones destinadas a áreas estratégicas como, por ejemplo, para reducir el riesgo de daño ecológico por los turistas, o bien para mejorar la infraestructura destinada al desarrollo social (investigador 1, comunicación personal, abril del 2022).

Paquetes de prácticas de gobernanza comunitaria

Cabo Pulmo es una comunidad que entra en la categoría de localidades con desarrollo neo-endógeno, caracterizadas por gobernarse por actividades de abajo hacia arriba, pero con múltiples influencias externas que aumentan su poder local (Bosworth et al., 2015). Para realizar este desarrollo, estas comunidades realizan paquetes de prácticas que se autoconstituyen, interaccionan y se influyen mutuamente, conformando configuraciones complejas de paquetes (Lamers & van der Duim, 2016). En Cabo Pulmo, esta interacción entre los paquetes de prácticas permite negociaciones entre influencias locales y externas, tanto en procesos de abajo hacia arriba, como de arriba hacia abajo. Un ejemplo es el paquete de prácticas de regulación y usos del suelo, que mantiene interacciones poco favorables con el paquete de servicios comunitarios, de tal forma que este último no se desarrolla por los problemas de tenencia de la tierra existentes. Igualmente, el paquete de servicios comunitarios, por el momento, no presenta una interacción afortunada con el de gestión turística, debido a que la carencia de servicios en la comunidad no abona para extender la actividad turística (habitante 8, comunicación personal, marzo del 2022). Estas comunidades de desarrollo neo-endógeno constituyen el principal actor de mejoras socioecológicas (Vasstr0m & Normann, 2019) y, en el contexto rural, se sabe que han llegado a tener buenos resultados para conservar sus recursos naturales de lo que usualmente llegan a depender (Marango et al., 2021). Pero los resultados en estas comunidades suelen ser heterogéneos (Bosworth et al., 2015). Por ejemplo, en la localidad estudiada el paquete de prácticas de bienestar comunitario muestra el crecimiento más débil. Por su parte, el paquete de prácticas de cuidado ecológico y de colaboración en red ha crecido en forma un tanto desequilibrada, con un sector más desarrollado que otro. Finalmente, los paquetes de prácticas de mejor crecimiento han sido los relacionados con la gestión turística y con los de gobernanza comunitaria.

Conclusiones

De alguna forma, el abandono gubernamental a la comunidad de Cabo Pulmo la exentó de los problemas que tienen otras poblaciones rurales apoyadas por sus gobiernos como la apropiación indebida de los apoyos por élites locales, los cambios internos decididos externamente de forma anárquica bajo iniciativas descoordinadas de instituciones exógenas, o el desarrollo descentralizado bajo una lógica partidista de clientelismo político (Platteau & Abraham, 2002). La gestión territorial en esta área protegida nació y se ejerce en un marco de reciprocidades complejas, entre actores e intereses endógenos y exógenos que, a lo largo del tiempo, han sido capaces de generar aprendizajes políticos, ecológicos y económicos, los cuales constituyen la base de su desarrollo rural descentralizado. Son muchos los procesos que han permitido esto, pero dentro de ellos destacan cinco ámbitos de paquetes de prácticas: (a) la formación de locales fuera del pueblo natal capaces de retroalimentar su lugar de origen; (b) la capacidad de los pobladores de aprender de sus experiencias laborales, a través de sus contactos con los ecosistemas naturales y con sus compañeros comunitarios; (c) el fortalecimiento institucional interno, sustentado en los aprendizajes mencionados, colocándolos con mayores posibilidades de canalizar apoyos externos para la conservación de su entorno natural y para el bien colectivo; (d) los mecanismos de comunicación interna para dar a conocer los derechos, deberes y responsabilidades de los integrantes comuneros, y (e) la disponibilidad y capacidad de formación de agentes externos con diferentes tipos y niveles de participación en el área natural protegida.

Además, esta experiencia enseña la importancia de mantener un equilibrio entre los diferentes paquetes de prácticas en el desarrollo descentralizado, con el fin de que no se bloqueen los distintos ámbitos de acción comunitaria; de hecho, esto último constituye el reto actual de Cabo Pulmo: conformar paquetes de prácticas que ejerzan un efecto sinérgico entre ellos. Como se planteó, las comunidades muestran diferencias cruciales sobre sus formas de crecimiento y mejora, de tal forma que plantear un modelo único de gestión comunitaria no es ni deseable ni objetivamente viable. Sin embargo, se pueden destacar los procesos básicos que ofrecen lecciones útiles para promover una transición hacia un futuro mejor. En este sentido, la reflexión estriba en si los cinco grupos de prácticas señalados son esenciales o si son suficientes para llevar a cabo una transición hacia una gestión comunitaria sustentable.


Notas

1 Pero también se reconoce que transferir la gestión de los recursos naturales a las comunidades locales implica que previamente debe trabajarse en ellas la generación de conocimientos, la provisión de infraestructura básica y el apoyo a procesos autónomos de concertación local. Esto es porque cuando la dotación de gestión no es proporcional a los esfuerzos locales, los resultados suelen ser adversos (Finot, 2003).

2 La noción de "paquetes de prácticas" es una noción acuñada por Schatzki (2001) para referirse grupos de prácticas que mantienen un fuerte vínculo entre sí.


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