10.12804/revistas.urosario.edu.co/disertaciones/a.15448

Reseña


GUÍA CONTRA LA DESINFORMACIÓN CLAVES PARA NAVEGAR EN LA ERA DE LA POLARIZACIÓN


Jacobo Herrero Izquierdo1

1 Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
jacobo.herrero@unir.net




En el actual ecosistema informativo, marcado por la velocidad, la fragmentación y la incertidumbre, Guía contra la desinformación. Claves para navegar en la era de la polarización, de Itziar Reguero Sanz y Pablo Berdón Prieto (Los Libros de la Catarata, 2025), se presenta como una obra de referencia para comprender, contextualizar y combatir uno de los fenómenos más complejos y peligrosos del siglo XXI: la desinformación. Su publicación no podría ser más oportuna, pues llega en un momento en que el descrédito institucional, la polarización ideológica y la proliferación de contenidos generados mediante inteligencia artificial convergen en una tormenta perfecta para erosionar la verdad.

Ambos autores, con una base investigadora común en el estudio histórico de la comunicación, han sabido proyectar ese conocimiento hacia fenómenos contemporáneos como la desinformación, la polarización y el discurso de odio. Profesores universitarios e investigadores activos, Itziar Reguero Sanz (UVa) y Pablo Berdón Prieto (URJO) comparten la coordinación del proyecto PID-ALFA, desde el cual promueven estrategias de alfabetización mediática con enfoque crítico. Esa confluencia temática e institucional se refleja en un texto que equilibra profundidad analítica y perspectiva educativa, conjugando con acierto el saber académico con la claridad expositiva.

Dividido en tres partes claramente delimitadas —una introducción conceptual, una revisión de las causas y consecuencias actuales de la desinformación, y un apartado práctico con propuestas para combatirla—, el libro combina explicaciones rigurosas, recursos didácticos y mapas conceptuales que facilitan la comprensión de un fenómeno tan poliédrico como escurridizo. La vocación pedagógica es evidente desde las primeras páginas, convirtiéndolo en un manual divulgativo de calidad y, sobre todo, en un valioso recurso para la formación en contextos educativos y profesionales.

En el primer bloque, "Introducción a la desinformación", los autores se alejan del reduccionismo habitual que equipara desinformación con fake news. A través de una fundamentación teórica precisa, basada en los trabajos de Wardle y Derakhshan, se exponen tres categorías clave: misinformation, malinformation y disinformation, que permiten distinguir los errores informativos involuntarios, las manipulaciones interesadas y las campañas sistemáticas de falsificación (capítulo 1).

Esta tipología funciona para estructurar todo el volumen y además ofrecer al lector un marco claro desde el que interpretar fenómenos comunicativos contemporáneos con mayor precisión. La insistencia en abandonar el término fake news —por ser un oxímoron y un recurso retórico más que analítico— muestra el compromiso de los autores con un lenguaje crítico y riguroso.

Uno de los grandes aciertos de esta primera parte es la incorporación de un enfoque histórico. El capítulo 2 revisa episodios paradigmáticos de desinformación a lo largo de la historia, desde la leyenda negra en torno a Nerón y el incendio de Roma, pasando por la creación propagandística de la "Armada Invencible" o la famosa "gran mentira de la Luna" publicada en The New York Sun, hasta llegar a la prensa amarilla de William Randolph Hearst y su papel en la guerra de Cuba. Estos ejemplos permiten comprender cómo la manipulación informativa ha sido una constante en la historia de la comunicación, pero también cómo sus formas, canales y efectos se han sofisticado con cada revolución mediática.

El tercer capítulo traza un recorrido por la evolución del derecho a la información y se sumerge en las distintas etapas que ha atravesado la libertad de prensa. Tal recorrido permite entender por qué, en la actualidad, la universalización de la producción informativa, facilitada por internet y la web 2.0, ha generado un espacio en el cual la autoridad periodística ha quedado desdibujada y en el que cualquier actor, con independencia de su intención o rigor, puede influir en la opinión pública. El análisis se completa con una mirada crítica a las medidas institucionales y normativas que intentan responder a esta crisis desde distintos frentes: gubernamentales, tecnológicos y sociales.

La segunda parte del escrito, "Causas y consecuencias de la desinformación en la actualidad", profundiza en dos procesos clave: la era de la posverdad (capítulo 4) y la polarización política (capítulo 5). En el primer caso, se explica cómo los sesgos cognitivos, la sobreexposición informativa y la lógica algorítmica de las plataformas digitales alimentan burbujas de información y cámaras de eco que refuerzan creencias previas, erosionan el pensamiento crítico y desplazan la verdad como criterio de validación. En este contexto, las emociones pesan más que los hechos y la información se consume de forma superficial, sin filtro, lo que favorece la viralización de bulos y mentiras. Conceptos como el astroturfing, el tribalismo informativo o el sesgo de confirmación se explican con ejemplos claros, bien seleccionados y adaptados al contexto iberoamericano.

En el capítulo siguiente, la polarización política se aborda como una causa estructural de la desinformación. A través de investigaciones recientes y experimentos sociales ilustrativos, se analiza cómo la pertenencia identitaria a un grupo político condiciona la percepción de los hechos, incluso por encima de evidencias objetivas. Este fenómeno, denominado polarización afectiva, se agrava cuando se combina con el "criptodiscurso de odio", un tipo de discurso violento con carga ideológica que, por su ambigüedad o camuflaje, escapa a los mecanismos legales y técnicos de control.

La tercera parte del libro, "Cómo combatir la desinformación", brinda un conjunto de estrategias pedagógicas, tecnológicas y sociales para afrontar el problema desde una perspectiva integral. En el capítulo 6 se reivindica la alfabetización mediática e informacional (AMI) como una herramienta clave para formar ciudadanos críticos. Se diferencian aquí tres niveles: el digital (relacionado con las competencias técnicas), el mediático (vinculado al rol de los medios en democracia) y el informacional (centrado en la veracidad, el contraste de fuentes y la evaluación de contenidos). El concepto de "metaalfabetización", entendido como la capacidad de reflexionar sobre el propio proceso de aprendizaje, se presenta como un horizonte deseable para una ciudadanía empoderada y resiliente ante la manipulación.

Por otro lado, el capítulo 7 provee recomendaciones prácticas para detectar bulos y verificar información. Cítese, entre ellas, la observación de titulares, el análisis de fuentes o el uso de herramientas digitales como Google Images, TinEye, Botometer o Fact Check Tools. El interés de esta sección radica en su planteamiento didáctico, que prioriza la aplicabilidad en el aula y en entornos de formación, con una estructura clara que favorece el uso autónomo y crítico de los recursos.

Finalmente, el capítulo 8 se adentra en el papel de la inteligencia artificial en la generación y detección de desinformación. Esta parte proporciona una revisión panorámica sobre los desarrollos de la IA y sus implicaciones en la creación de contenidos manipulados (deepfakes), la segmentación algorítmica y los sesgos automatizados. Frente a un discurso catastrofista, los autores apuestan por una visión crítica pero constructiva, en la que la IA también puede ser aliada en la verificación y en la automatización de tareas rutinarias para liberar tiempo periodístico.

Uno de los mayores logros de la publicación es su coherencia interna. Cada capítulo desarrolla un eje temático bien delimitado, incorpora bibliografía especializada y se acompaña de ejercicios prácticos diseñados para facilitar la reflexión y el trabajo colaborativo. Esta estructura convierte la obra en un manual operativo, adaptable tanto a la enseñanza universitaria como a talleres de alfabetización mediática en centros educativos, organizaciones sociales o administraciones públicas.

En definitiva, Guía contra la desinformación es, por su claridad, un recurso imprescindible para quienes buscan comprender y afrontar los desafíos informativos de nuestro tiempo. No se limita a describir el problema, ya que propone vías concretas para enfrentarlo desde el compromiso cívico, la educación crítica y la responsabilidad compartida. Se trata, pues, de un texto escrito con intención formativa y con una marcada orientación al cambio social. En tiempos en los que la manipulación y la posverdad amenazan los pilares democráticos, este libro se erige como un instrumento necesario para reforzar el pensamiento crítico, reivindicar la ética informativa y recuperar el valor de la verdad.




Datos del libro

Título: Guía contra la desinformación. Claves para navegar en la era de la polarización

Lugar y año: Madrid, 2025

Autores: Itziar Reguero Sanz y Pablo Berdón Prieto

Editorial: Los Libros de la Catarata

Número de páginas: 96


Inicio