La colonización revolucionaria del imaginario venezolano
Delgado Flores, C. (2009). La colonización “revolucionaria” del imaginario venezolano. [Reseña del libro "Hegemonía y control Comunicacional"]. Anuario Electrónico de Estudios en Comunicación Social "Disertaciones", 2 (1). Artículo 12. Disponible en la siguiente dirección electrónica: http://erevistas.saber.ula.ve/index.php/Disertaciones/
 

 

Reseña

Bisbal, Marcelino (Ed.) (2009):

La colonización “revolucionaria” del imaginario venezolano

* Delgado-Flores, Carlos, Profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) - Venezuela

En 2004, cuando el entonces Ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, expresó que para garantizar el triunfo de la revolución, el gobierno necesitaba una hegemonía comunicacional, fueron muchos los pensadores de izquierda que entonces no encendieron las alarmas, precisamente porque el concepto gramsciano de hegemonía alude antes, a la promoción de las ideas de la clase trabajadora, a lo interno de la sociedad –hegemonía de la concepción de mundo, debatida, discutida y adoptada como resultado de un proceso de conformación orgánica- que al copamiento del imaginario, y menos aún por la vía violenta, sea ésta física o simbólica. Sólo fue cuando se vio con más claridad, que el gobierno había puesto de cabeza a Gramsci para justificar con una referencia teórica consistente la trama orwelliana del control de las comunicaciones de la sociedad venezolana, cuando la tesis del estado comunicador, adelantada por Marcelino Bisbal, puso en evidencia la una intrincada red de propaganda que confirma en su extensión la tesis de Althusser de los medios como aparatos ideológicos del estado.

Este libro es una mirada, mucho más detallada, en colectivo, del modo en que el gobierno ha venido construyendo esta singular estructura, sus alcances y los resultados (los beneficios) que ésta le ha reportado a la consolidación de su proyecto político. El abordaje académico cruza las perspectivas funcionalista, crítica y la óptica de los estudios culturales, para brindar una panorámica que permita reconstruir clarificar y deslindar el concepto de hegemonía de la práctica que se efectúa en su nombre; la racionalidad administrativa del estado que ha permitido este ejercicio; el contenido de los mensajes que los medios de esta hegemonía transmiten a la colectividad; los contenidos significativos que este poder de influencia ha ayudado a construir en las audiencias, bien como representaciones colectivas en la opinión pública o como reproducción en el espacio de prácticas antaño concebidas como contraculturales (medios alternativos); las tensiones que este aparato propagandístico ha mantenido con el sistema de los medios independientes de cara a la opinión pública y las implicaciones que la práctica tiene para el estado de la libertad de expresión y el derecho social a la información.

Con estas claves, este libro puede valorarse como una cartografía que nos permite aproximarnos a la tentativa planteada por el gobierno. El trazado sigue algunas coordenadas fundamentales, que vale la pena puntualizar:

1.- El estado-comunicador, así como el estado-docente, el estado-científico o el estado-promotor cultural, son facetas de un estado que en esta administración se concibe como propulsor de un proyecto histórico revolucionario, el cual quedó claramente establecido a partir de la formulación del Mapa Estratégico, en 2007, luego de que el presidente obtuviera la reelección.

2.- Como proyecto de socialismo histórico, este estado, innegablemente corporativista, procura el pleno control social, para poder establecer un socialismo nacionalista, emparentado con los que actualmente existen en el mundo, pero bajo las denominaciones propias de una democracia liberal. Lo logra abusando del concepto de soberanía, pero legitimándose, tanto por la aceptación de sus políticas –populistas, clientelares, justicialistas- de buena parte de la población, como por la aplicación de sanciones y controles de tipo administrativos, que al basarse en el ejercicio de la soberanía, son de difícil objeción. Este hecho marca el sentido propuesto en la idea de “colonización revolucionaria”, que reconocemos como algo más que una ironía literaria.

3.- El carácter personalista y autoritario de las políticas públicas y del aparato propagandístico, si bien es denunciado permanentemente por los medios independientes de comunicación social, así como parte de la academia, de la oposición política y la sociedad civil, se ha consolidado sobre la base de la polarización política, la cual nuclea en torno suyo las distinciones e intersubjetividades de las comunidades, generando el quiebre de las comunidades de habla y obstaculizando las oportunidades para la construcción de solidaridad. La conseja de “divide y vencerás” ha permitido romper incluso la percepción de unicidad de la realidad, con lo cual, el control político se ha extremado en niveles de perversidad.

4.- Si bien la estructura de la comunicación política del gobierno aspira al control del imaginario colectivo venezolano en su totalidad, la aparente contradicción entre discurso socialista y prácticas de aculturación incorporadas en un dispositivo de diseño funcionalista, abre la puerta a la búsqueda de comprensiones menos sociológicas del fenómeno, que se acerquen más a las verdades íntimas de las comunidades, dentro y fuera de los contenidos de la ideologización.

Estos puntos son propuestas de claves interpretativas (digamos que hipótesis teóricas), que se pueden emplear para la lectura de los ensayos de Hegemonía y Control Comunicacional, tanto para valorar positivamente la cartografía, como para visibilizar los puntos de fuga de la trama, a los que aludimos en el punto 4. A la búsqueda de una comprensión desde disciplinas diversas, ciertamente vinculadas con la comunicación, le sigue el encuentro de las coincidencias y la delimitación del contexto de las diferencias que permitirían abordajes transversales (en la idea de razón transversal, de W. Welsch), que den un nuevo alcance a las investigaciones de tipo heurístico haciéndolas más certeras (más eficaces en su explicación) de lo que han sido, a la hora de reconstruir las racionalidades de las poblaciones expuestas a esta colonización.

Este ejercicio de interpretación lo hace posible la seriedad de los trabajos realizados para este libro. Que nadie piense que la preocupación por el fenómeno que muestran nuestros estudiosos es un aporte a la supremacía de las partes polares, antes que a la comprensión de las implicaciones reales para la sociedad venezolana.

 

FICHA DEL LIBRO:
Autores: Marcelino Bisbal (editor). Ángel Oropeza Zambrano, Gustavo Hernández Díaz, Ivan Abreu Sojo, Raisa Urribarrí, Rafael Quiñones, Andrés Cañizález, Carlos Correa.
Título: Hegemonía y control Comunicacional
Año de edición: 2009
Editorial: Coedición Editorial Alfa – Universidad Católica Andrés Bello.
Ciudad: Caracas

 

 

 





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