Modelo de Texto 2
 

Ejemplo de texto 2 - cuando la sección es un título genérico aparece en el sumario o tabla de contenido
(especificaciones de diagramación en rojo)

[formato AA/tamaño2/bold/a la derecha]RESEÑAS

[2 p = 2 enter]

 

[dejar de acuerdo al original impreso] en [tamaño3/bold]

Lima la horrible por Sebastián Salazar Bondy
Concepción: Editorial Universidad de Concepción, Cuarta edición. 2002. 137 pp.

[1 p = 1 enter]

[formato Ab/tamaño2/bold]Paul Firbas*
[autores separados por comas]


[AFILIACION: formato Ab/tamaño 2/normal]IPrograma de Estudos Pós-Graduados em Educação: História, Política, Sociedade, da Pontifícia Universidade Católica de São Paulo e Fundação Carlos Chagas, Brasil[BR]
IIPrograma de Estudos Pós-Graduados em Educação: História, Política, Sociedade, da Pontifícia Universidade Católica de São Paulo e Programa de Pós-Graduação em Educação da Universidade de Sorocaba

[ingresar]Dirección para correspondencia

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La circulación de un libro y sus lecturas son impredecibles, pero no azarosas. En la década de los ochenta, Lima la horrible era un libro raro en las pocas librerías formales y los numerosos libreros callejeros de la ciudad de Lima. Nunca pude encontrar la primera edición mexicana de Ediciones Era de 1964, ni la limeña de Populibros del mismo año; solamente una rudimentaria edición pirata, impresa sin fotografías. Durante esos años, "Lima la horrible" no era una lectura, era fundamentalmente una frase suelta en una ciudad enloquecida por la pobreza, la delincuencia, el terrorismo y la represión.

Quizá hoy puedo entender por qué el libro de Sebastián Salazar Bondy permanecía oculto y, asimismo, ver en aquella edición pirata una suerte de resistencia popular. Puede pensarse que el poderoso ensayo vivía todavía proscrito por un grupo de intelectuales y políticos que vieron en él un insulto, una amenaza y, quizá peor, una traición. Porque Lima la horrible sólo se pudo pensar y escribir desde adentro, porque constituye -sin duda alguna- un enunciado parricida, una destrucción de la propia casa querida que se juzga insostenible y perversa.

Diez años después, en un suburbio universitario de los Estados Unidos, llegó a mis manos una reimpresión de la edición mexicana de 1964. Venía, además, cargada de los subrayados y apuntes de un notable intelectual puertorriqueño, maestro y amigo, Arcadio Díaz Quiñones: "Es el libro que me hubiera gustado escribir", me dijo. En el testimonio de su lectura, distante del mundo limeño, descubrí los alcances de este texto y su importancia para la crítica y el ensayo latinoamericanos.

La Universidad de Concepción acaba de publicar una nueva edición de Lima la horrible, incluida en su serie de "Clásicos Latinoamericanos". La acompaña un prólogo brillante, de gran vigor intelectual, escrito por Gilberto Triviños, María Nieves Alonso y Mario Rodríguez, un breve epílogo del poeta peruano Carlos Germán Belli y un apéndice con cinco fotografías del escritor peruano, más un facsímil del poema "Filiación política".

¿Cómo reseñar un libro que ya ha cumplido casi cuarenta años? A la luz de la nueva edición, importa ahora pensar cómo circuló este libro, cómo se leyó entonces y cómo lo leemos hoy. El mapa de sus ediciones marca también un itinerario que debe tenerse en cuenta. Entre los intelectuales peruanos, sin embargo, Lima la horrible hoy casi no se discute. Una excepción que merece citarse es el estudio de Peter Elmore (Mundos interiores, Panfichi y Portocarrero, eds., Lima, Univ. del Pacífico, 1995). Actualmente, puede decirse que este ensayo ocupa un lugar excéntrico en el canon de cultura peruana, aunque otra fue su suerte en el resto de Hispanoamérica. Luego de las ediciones mexicana y limeña, el texto fue reeditado en La Habana en 1967 y suscitó respuestas apasionadas entre los intelectuales latinoamericanos. Según se desprende de esta nueva edición, el ensayo no ha disminuido su intensidad, aunque responda ahora a otras preguntas y lecturas.

El prólogo da muestra de una nueva lectura apasionada y pone otra vez a circular este ensayo central de nuestra modernidad, lleno de desencanto y de esa "materia melancólica que se entreteje en las soledades del auténtico limeño", al decir de Salazar Bondy en su retrato del poeta Eguren (129). Porque conviene preguntarse desde dónde se enuncia este ensayo, y los prologuistas hacen bien en recordar que el autor descubre "el Perú real" y las imposturas de su clase dirigente desde el exilio en Buenos Aires. Lima la horrible se enuncia desde ese lugar: desde la evocación, la melancolía y la pérdida de la inocencia; pero también desde la cultura de izquierdas de los sesenta, desde esa voluntad polémica que recuerda a Sartre.

Los autores del prólogo ofrecen, de alguna manera, un homenaje al escritor peruano al recuperar la escritura en colaboración y la propiedad compartida. Bajo el título de "Un hijo (un texto) afligido de Lima", el prólogo hace suyo el tono y la fluidez de la prosa del Salazar Bondy y la pone en diálogo con la crítica reciente, particularmente con Gilles Deleuze e Italo Calvino. Sugiere que Lima la horrible posee la forma del trabajo de Perseo, quien no teme enfrentarse con la horrible Medusa: la ciudad-mujer que el texto quiere destruir. Sin embargo, no es ésta una violencia improductiva, sino liberadora y constructiva y, en última instancia, utópica. Así vista, Lima la horrible es una "máquina destructora de fantasmas", una "enérgica limpieza del inconsciente del pueblo desviado de sí mismo por la petrificante Medusa pasatista" (20-1).

El ensayo de Salazar Bondy responde a una poética del develamiento de las falsedades del discurso dominante limeño. Se trata de denunciar su ideología, su falsa conciencia, para proponer una utopía, es decir, una verdadera transformación de la sociedad. La revolución implícita en Lima la horrible mira hacia el futuro pero bajo la forma de una restitución, de la restauración de una solidaridad perdida: "el bejuco de la confianza mutua y la propiedad comunal que antes de la usurpación simbolizaba en cada puerta el amor fraternal" (59).

Merece un comentario el hecho de que esta nueva edición haya reemplazado las fotografías de Jesús Ruiz Durand y Carlos Domínguez, así como la mayoría de los grabados y reproducciones de dibujos y pinturas que se publicaron en la primera edición. Parte importante de la poética plural de este ensayo se apoyaba en las imágenes, las citas y los epígrafes de viajeros. Aunque el cambio probablemente obedece a razones prácticas, ninguna nota lo explica. El libro hoy lleva 12 nuevas fotografías de Paula Macció Cid que ilustran un texto ya adulto; las de la primera edición lo complementaban, formaban parte de una mirada generacional y de una propuesta grupal. Además, las nuevas fotografías plantean abiertamente el problema de la continuidad de una ciudad que ha vivido en los últimos cuarenta años su período más crítico. Sin embargo, hay que decir que en conjunto las nuevas ilustraciones se acercan bastante a las de la edición original.

Por otro lado, hoy es posible evaluar la importancia de Lima la horrible en relación con los nuevos ensayos interpretativos sobre las ciudades. El texto de Salazar Bondy encaró el problema de cómo leer una ciudad colonial y letrada, y abrió así camino a otros estudios dedicados a las urbes americanas, entre ellos el de José Luis Romero, Latinoamérica: las ciudades y las ideas (1976). Quizá anticipó en la forma del ensayo lo que se estaba pensando desde la novela. Podría, por tanto, reconsiderarse su intervención en el desarrollo de la crítica latinoamericana contemporánea.

La ciudad de Lima mantiene sus interrogantes, reposa como otra "esfinge preguntona del desierto". En cuarenta años la mirada y los imaginarios han cambiado. La mayoría de sus habitantes no frecuenta ya esos espacios saturados de pasado que el ensayo usa como centros de significación; pero los fantasmas no se han retirado. Quizá el antiguo oráculo indígena, al cual la ciudad le debe su nombre quechua, continúa predicando para quienes quieren o pueden oírlo. La mentira y las falsificaciones denunciadas en Lima la horrible, todo el ruido que no permite escuchar "el Perú real", han cambiado hoy de dirección o símbolo. La fuga se mantiene, pero el pasado de la "Arcadia colonial" ha quedado desplazado por las nuevas metrópolis del mundo neoliberal y mediático. Los distritos limeños que crecieron en los años sesenta, como San Miguel y su desmesurada mega Plaza, los más recientes, como Los Olivos y su numerosa nueva burguesía, no miran ya hacia el pasado. Esa Lima excéntrica recibe sus fantasmas en televisión por cable.

Entre muchas, queda necesariamente pendiente una pregunta: ¿hasta qué punto Lima la horrible en el 2003 es otra vez el texto de 1964?, ¿por qué nos sigue hablando? Puedo solamente esbozar algunas ideas. En la misma medida en que la ciudad de Lima se ha transformado, el texto aumenta su significación como ensayo literario, se constituye en un modelo de forma y en un clásico nuestro de la hermenéutica de la sospecha. Lima la horrible permanece como una gran lectura de la ciudad hecha texto, y de Ricardo Palma como su ícono cultural; define una familia intelectual, cuyas figuras centrales son Manuel González Prada y José Carlos Mariátegui, y traza así una tradición de casi cien años para la "heterodoxia limeña" (128).

Esta nueva edición es un acontecimiento intelectual y una invitación al debate.


*Crítico literario peruano. Doctor en Literatura (USA). Profesor de Literatura Latinoamericana en Princeton University, Department of Spanish and Portuguese Languages and Cultures, U.S.A. E-mail: firbas@Princeton. EDU

 

 

 

A trilogia sobre o ensino profissionalizante no Brasil mostra, dentre outras leituras possíveis do trabalho de Luiz Antônio Cunha a partir de perspectiva histórica, a produção da dualidade entre a educação propedêutica e a educação profissional e a sua relação com as transformações históricas do trabalho humano no país e sua representação social, que se expressa, no presente, nas reformas educacionais do governo militar autoritário e nas do hiperpresidencialismo consolidado com o governo do presidente Fernando Henrique Cardoso. Essa parece ser a tese defendida na consistente coletânea dos três volumes, publicada pela editora Unesp, com apoio da Orealc, Ministério do Trabalho e financiamento do FAT.

A dualidade da educação propedêutica e profissional pode ser entendida por meio de uma infinidade de itinerários, especialmente aqueles que articulam o processo histórico de sua constituição, as relações sociais contemporâneas e a especificidade do caso brasileiro, tendo o contexto mais amplo como pano de fundo. Cabe destacar a importância de estudos e pesquisas que atualmente vêm se realizando sobre o tema, uma vez que este – ao lado de outros temas, como educação de jovens e adultos, educação especial etc. –, como destaca o autor, tem sido em geral considerado secundário, quando comparado com temas relacionados com a formação das elites brasileiras.

Em nossa leitura do relevante trabalho, assumimos os supostos epigrafados neste texto para o entendimento da dualidade entre o propedêutico e o profissional na educação brasileira, assumimos uma postura teórico-metodológica que implica considerar o tema não somente no momento atual, mas sobretudo mediante sua construção histórica. Isso remete, de pronto, ainda que de forma breve, a compreender as origens e as transformações da educação profissional e sua relação com a educação de natureza propedêutica, o que o autor faz por meio de consistente pesquisa histórica e historiográfica.

A dualidade em tela no caso brasileiro, como se pode ler na trilogia, carrega consigo pelo menos três especificidades que se projetam nos períodos tratados nos diferentes volumes, as quais ajudam a elaborar a hipótese acerca da dualidade no presente. A primeira refere-se à representação social do trabalho manual e intelectual que é produzida com o final da escravidão; a segunda refere-se ao processo de industrialização do país e à peculiaridade da formação de nossa força de trabalho, o que leva à terceira especificidade: as diferenças entre educação artesanal, manufatureira e industrial. Senão vejamos.

No entanto, é necessário atentar para as distorções que podem ocorrer nesse tipo de enfoque, nas quais, deve-se afirmar, Cunha não resvala. Tais distorções, a pretexto de privilegiar as análises especificamente educacionais, tendem a construir uma visão encapsulada da instituição escolar e a supor que aquelas que procuram estabelecer relações entre o sistema educacional e o produtivo são, por isso, economicistas.

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[tamanho2/bold]Dirección para correspondencia
Celso João Ferretti
cferretti@fcc.org.brv

João dos Reis Silva Júnior
jrjunior@exatas.puesp.br

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[HR]

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REPROVAÇÃO ESCOLAR: RENÚNCIA À EDUCAÇÃO

Vitor Henrique Paro
São Paulo: Xamã, 2001, 167p.

 

José Antonio Có Onça

Faculdade de Educação da USP, Sociologia da Educação, Faculdade Mozarteum de São Paulo

Dirección para correspondencia

 

Ao pesquisar a resistência à aprovação de estudantes no ensino público fundamental, Vitor Paro põe em evidência dois temas interligados cuja atualidade torna precioso esse trabalho: a administração escolar, tomada como conjunto de atividades mediadoras na busca de fins educativos, e a avaliação educativa.

A não-reprovação, embora seja uma reivindicação histórica de eminentes educadores, enfrenta séria resistência dos profissionais da educação, por sua implantação mal concretizada na rede municipal em São Paulo (graças à mudança de orientação política) e mal realizada na rede estadual (mais voltada para objetivos "eficientistas" de produtividade do que para objetivos pedagógicos). Esclarecer os motivos dessa resistência e compreender como a estrutura institucional a reforça é o objetivo da pesquisa que ensejou o trabalho.

A obra é dividida em quatro capítulos: no primeiro, o autor descreve a escola pesquisada e seu funcionamento, chamando a atenção para a preocupação da direção com a qualidade de ensino, com a democracia e com o respeito aos alunos. Tais características são importantes para revelar que a distância entre o desejável e o constatado não ocorre por negligência ou qualquer fator negativo que afete particularmente a instituição pesquisada, mas por força de condicionantes sociais, políticos, econômicos e culturais presentes em toda a rede de ensino.

Coerente com a visão ampla de educação, para além da tendência "eficientista" que a caracteriza como mera realização de um produto cujo portador se torna apto para o mercado de trabalho ou para novos patamares escolares, Vitor Paro descreve, no segundo capítulo, a avaliação como processo permanente e necessário à realização da vida humana em sociedade. Ao fazê-lo, distancia-se da visão ingênua do senso comum, que tende a considerá-la como fato periódico e pontual. Dessa forma, o autor abre caminho para perceber o processo de avaliação – e a correção de rumos dele decorrente – como algo dinâmico que requer uma interação dialética permanente entre os sujeitos nele envolvidos. Aliás, é na análise da avaliação específica da prática educativa, na afirmação do aluno como sujeito que o texto extrapola a perspectiva de mera descrição das características de um processo avaliativo e se torna uma reflexão amorosa sobre a formação do ser humano educando.

Apoiando-se em experiências de pioneiros como Dante Moreira Leite e Lauro de Oliveira Lima, o autor revela as tentativas anteriores de implantação da política de não-reprovação como prática didática, cotejando-as com o princípio da seriação, que a essa altura ganha aos olhos do leitor a condição de absurdo incompreensível.

Os argumentos, sempre rigorosos, não conseguem esconder a paixão ao articular o processo avaliativo com a construção da autonomia e do amor-próprio das crianças em formação, especialmente ao considerar o significado desse processo para aquelas das camadas menos favorecidas e para a perpetuação da iniqüidade social.

Fica claro que não se trata apenas de mudar a avaliação, mas de mudar a própria concepção de "educação bancária", nos termos de Paulo Freire, vigente nas escolas brasileiras. Vitor Paro defende com vigor a mudança dessa "escola que não está estruturada para ensinar e promover personalidades, mas para selecionar aqueles que, apesar dela, têm condições de galgar os vários degraus do ensino até chegar à universidade".

Como instrumento de reflexão, principalmente nos cursos de pedagogia, o livro se prestará ao entendimento e à superação da reprovação como prática didática.

 

Dirección para correspondencia
José Antonio Có Onça
joseonca@uol.com.br

 


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ISSN: 1794-4724

ISSN-e: 2145-4515

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